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VIOLENCIA MACHISTA

El acusado de descuartizar a su mujer dice ahora que la mataron dos rusos

El hombre acusado de matar a su mujer, descuartizarla y esparcir sus restos a lo largo de una autopista en Tarragona ha cambiado hoy su versión y ha asegurado que dos hombres rusos mataron a la víctima.

El hombre acusado de matar a su mujer, descuartizarla y esparcir sus restos a lo largo de la autopista AP-7 de Tarragona ha cambiado hoy su versión y ha asegurado que dos hombres rusos mataron a la víctima, y que no denunció los hechos porque amenazaron con matar también a sus hijos.

Después de que el pasado jueves se suspendiera el juicio porque el acusado, Domingo Miguel C.P., de 40 años, se autolesionó clavándose un peine afilado en el pecho, la vista ha comenzado hoy en la Audiencia de Tarragona con su declaración.

Domingo ha explicado, ante las preguntas de la fiscal, que su relación con la víctima, Victoria S., bielorrusa de 36 años, era buena, «con los problemas normales de una pareja».

El acusado, que trabajaba de «tripero» -vaciando el interior de los animales- en un matadero de Sant Vicenç de Torelló (Barcelona), ha indicado que la víctima habitualmente «bebía vino y jugaba con el ordenador», hábitos a los que ha atribuido el hecho de que la mujer le denunciara unos días antes de su muerte, en concreto el 5 de febrero del 2010.

«Ese día no le puse la mano encima», ha dicho Domingo, que ha explicado que pocas horas antes del crimen, el 9 de febrero, acudió a un juicio por maltrato y aceptó en conformidad dos años de alejamiento y que, al salir del juzgado, decidió ir a su domicilio de Alcover porque su mujer le dijo que pasara un momento.

A partir de aquí, Domingo ha dicho al juez que explicaba una versión distinta a la que contó en el juzgado de instrucción porque entonces no dijo la verdad porque le amenazaron. «Ahora sí diré toda la verdad», ha añadido.

Ha relatado que llegó al domicilio y se encontró a su mujer tendida en el suelo de la cocina en medio de un charco de sangre, y que dos hombres «rusos», llamados Serguei y Piotr, «uno moreno, de 40 a 45 años y pelo liso, y el otro rubio, de 36 años, con gafas blancas, y los dos más altos» que él le amenazaron con una pistola.

Los dos rusos le dijeron que troceara el cadáver -«una mano, otra mano, un pie, otro pie», ha ido explicando Domingo, que ha explicitado que «no es igual descuartizar a una persona que a un animal»- y que al llegar a la cabeza no quiso seguir y pidió que le mataran a él también, aunque le contestaron que si no lo hacía matarían a sus hijos.

Los dos rusos no le explicaron por qué la habían matado y, según Domingo, le hicieron limpiar la sangre de la casa y luego le acompañaron en su furgoneta mientras iban esparciendo bolsas con los restos de Victoria a lo largo de la autopista AP-7, antes de bajarse en la estación de tren de «Lliçà d'Amunt o de Vall».

La fiscalía pide 18 años y 5 meses de prisión y una indemnización de más de 130.000 euros -43.682 para cada uno de los tres hijos de la víctima- por los delitos de asesinato, quebrantamiento de condena y profanación de cadáver. El juicio proseguirá durante toda la semana.

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