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Nacional

ETA

De Juana no podrá salir de Irlanda del Norte mientras se estudia su extradición

El juez tomó esta decisión a la espera de aclarar algunos aspectos de la orden de búsqueda y detención dictada por las autoridades judiciales españolas.

El ex jefe del sanguinario 'comando Madrid' de ETA, Iñaki de Juana, de 53 años, entregó su carnet de identidad y cinco mil libras esterlinas (unos 5.900 euros) para quedar en libertad provisional mientras el juez Thomas Burgess se pone en contacto con Eloy Velasco -el juez español que quiere interrogar a De Juana por un posible delito de enaltecimiento del terrorismo- para aclarar algunas dudas sobre la petición para que se le extradite a España.

De Juana, que rechazó el regreso voluntario, no podrá salir de Irlanda del Norte mientras avanza el proceso judicial de la extradición, tendrá que permanecer en el interior de su domicilio de ocho de la tarde a siete de la mañana, debe presentarse todos los días en una comisaría y debe acudir a la puerta de la nueva vivienda que compartirá con su esposa, Irati Aranzabal, siempre que la policía acuda al domicilio para preguntar por él. Si quiebra alguna de esas condiciones, podría ser ingresado en prisión.

El ex preso de ETA, que salió de la cárcel el pasado agosto y al que el juez Velasco investiga como posible autor de un escrito delictivo que se leyó en un acto de celebración de su puesta en libertad, acudió a los tribunales de la Corona, en Belfast, donde reside desde hace cincuenta días y, tras ser conducido a una comisaría próxima, donde se le arrestó en cumplimiento de la euro-orden dictada por el juez Velasco, asistió a una vista con tres recesos desde el banquillo de los acusados.

La vista comenzó con el abogado que representa a la Justicia española, Stephen Ritchie, pidiendo el envío de De Juana por un delito que, en la ley británica, equivaldría al de glorificación del terrorismo y terminó con el juez Burgess comprometiéndose a convocar una nueva vista cuando haya aclarado en conversación con su colega Velasco de qué acusa exactamente a De Juana y si una euro-orden sirve para detener a una persona que aún no está formalmente acusada de haber cometido el delito que se sospecha.

En el transcurso de la vista, la sala fue informada de que De Juana ha vivido hasta ahora en la casa de un amigo y que tiene intención de fijar su residencia en Irlanda del Norte. Ya se ha registrado en la Seguridad Social y se ha matriculado en un curso de inglés básico, que comenzó en setiembre y terminará en febrero.

Otro amigo le ha ofrecido una casa para que pueda vivir con su esposa, ya que en la anterior no era posible vivir juntos.

Vivienda matrimonial

El juez pidió a la policía que comprobase que todo eso era cierto antes de conceder la libertad provisional, porque el fiscal se quejaba de que la policía no sabía hasta el día de hoy dónde vivía De Juana, no se le conocen raíces en la región y, por tanto, hay un peligro de que huya de la justicia si el proceso de extradición avanza desfavorablemente. La policía fue a la casa para comprobar lo que se decía.

El tribunal de Belfast oyó entonces que a la pareja De Juana les ha cedido gratuitamente una casa vacía la agencia inmobiliaria que la vende en Belfast Oeste, un bastión del Sinn Fein-IRA. Que los policías fueron recibidos allí por una mujer joven que dijo ser la esposa de De Juana, aunque no tenía certificado alguno ni anillo, que Irati Aranzabal -había estado en el tribunal hasta entonces- les mostró la cama matrimonial en el primer piso, aunque, cuando fueron al segundo piso, allí estaban las cosas de De Juana en bolsas. El juez detuvo allí mismo la narración del fiscal al entender que estaba yendo más lejos en su información que lo que era necesario.

La primera jornada del proceso mostró que el juez Burgess tiene serias dudas sobre el caso -"ya he hecho yo su trabajo", dijo al abogado de De Juana, Sean Devine, cuando le dio la venia en un momento- y que esa percepción dio confianza a la defensa, que pidió el rechazo inmediato de la euro-orden y la libertad de De Juana, que el magistrado rechazó. El fiscal Ritchie parecía atropellado y su información sobre el caso era deficiente. Un asesor de Interpol llamaba durante el día a Scotland Yard para pedir consejo ante las dudas que surgían en la sala. La policía de Londres contactaba con el Ministerio de Interior. Esa cadena confusa y lenta fue finalmente resuelta con la decisión de que los jueces hablen directamente sobre los detalles del caso.

Viviendo del Imperio

Iñaki de Juana voló un día después de su salida de prisión desde Biarritz a Dublín y estableció su domicilio en la vivienda de James Monaghan, un conocido miembro del IRA que ya no practica el terrorismo. Pero, por razones que se ignoran y que parecen constituir una traición a los ideales políticos de los patriotas irlandeses y vascos, se fue a vivir a la región teóricamente oprimida por los británicos, Irlanda del Norte.

Hoy emergieron dos posibles razones para la elección. En primer lugar y nada más comenzar el caso, el juez Burgess concedió 'legal aid' (ayuda legal) sin que siquiera mediase petición de su defensa.

Eso significa que los gastos de los abogados que preparan el caso para De Juana en el despacho de Kevin R. Winters y los gastos del 'barrister', Sean Devine, que es el responsable de articular los argumentos ante un tribunal de la Corona, serán sufragados íntegramente por el Estado británico, tras la presentación de las minutas por los abogados, en base al tiempo que han empleado en el caso.

Se supo también que De Juana se ha registrado en la Seguridad Social en Belfast Oeste. Ya tiene un número de tarjeta, que es el paso imprescindible para solicitar la recepción de los diferentes subsidios estatales. Para mostrar que no tiene intención de huir y que está afincado en Irlanda del Norte, el abogado Devine mostró el formulario que De Juana rellenó el pasado 5 de noviembre para solicitar la Subvención por Búsqueda de Empleo, que se da a personas que están buscando activamente trabajo y no lo encuentran

De Juana podría percibir un máximo de sesenta libras y cincuenta peniques (71,57 euros) por semana por este concepto, aunque, sin haber contribuido antes a la seguridad social española y por tanto sin capacidad de homologación con la británica, tendría posibles deducciones. Tendrá también derecho a otras subvenciones, a la vivienda o de suplemento de renta. La economía norirlandesa es altamente dependiente del Tesoro británico y la crisis económica, que es palpable en la ciudad, no hará sencillo que encuentre trabajo un hombre de 53 años sin cualificaciones profesionales y que está aprendiendo inglés.

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