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CUMBRE BILATERAL

Banderas que cierran heridas

España y México intercambiaron ayer, en un acto diplomático, las enseñas que ambos países perdieron en la guerra de independencia del país centroamericano. Las insignias regresan ahora a sus lugares de origen.

Rodríguez Zapatero y Calderón, en la ceremonia de la simbólica permuta de banderas.
Banderas que cierran heridas
RAFA RIVAS/EFE

Son las primeras banderas que enarboló el ejército insurgente mexicano para luchar por su independencia y llegaron a Madrid como trofeos de guerra; más de dos siglos después, volverán ahora a su país natal. A cambio, las últimas enseñas defendidas por los españoles en la antigua colonia, entregadas tras la derrota del general Isidro Barradas en México, regresarán a Madrid.

Así lo decidió el Consejo de Ministros tras un acuerdo diplomático entre los dos gobiernos, y así lo escenificaron ayer el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el mexicano, Felipe Calderón, en una simbólica ceremonia de permuta de banderas en la plaza mayor de Santillana del Mar.

Este intercambio tiene un alto valor simbólico, más cuando este año México celebra el bicentenario de su independencia como colonia española. Ambos países se miran hoy de igual a igual. "España y México transcienden el pasado, sin negarlo, para convertirlo en un futuro conjunto", señaló un emocionado Calderón tras la firma del acta de permuta por parte de la canciller mexicana, Patricia Espinosa, y su homólogo español, el ministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos.

Zapatero, que llegó a la plaza con aplausos y silbidos por igual, consideró que el acto refleja "la mirada respetuosa" con la que España mira un pasado compartido y un futuro común, y valoró que se celebre en Cantabria, desde donde numerosos españoles partieron a México "en busca de esperanza" durante y tras la guerra civil.

Ante el toque de tambores y la marcha militar de honor del siglo XVIII, oficiales y suboficiales de los dos países, ataviados con uniformes de época, presentaron las enseñas ante los presidentes y pidieron el permiso oficial de Rodríguez Zapatero para la permuta.

Las insignias mexicanas, que permanecían hasta ayer en el Museo del Ejército de Madrid en calidad de trofeos de guerra tras su llegada en 1814, son consideradas las primeras que defendió el ejército independentista, elaboradas por orden del general Ignacio Allende.

Las banderas, confeccionadas con el propósito de distinguir y abanderar el regimiento de los Dragones de la Reina de San Miguel el Grande y declarar la guerra al gobierno virreinal, se perdieron en la batalla del Puente de Calderón en 1811, que supuso la primera gran derrota en la primera etapa de la lucha por la independencia mexicana frente al ejército de Félix María Calleja.

Por delante, la imagen de la Virgen de Guadalupe, y en el reverso, el arcángel San Miguel o un águila sobre un nopal devorando a una serpiente, símbolo común de los criollos del siglo XVIII y base de la simbología patriota mexicana.

A cambio de las insignias mexicanas, volverán a Madrid 'Legión Real' y 'Rey a la Fidelidad', las banderas elaboradas para el general Isidro Barradas que, tras ser derrotado en Tampico, tuvo que entregar en 1829 a Antonio López de Santa Anna. Las enseñas, conservadas en el museo de Chapultepec, forman parte de las cuatro arrebatadas a la expedición de Barradas en su intento por conquistar México D. F. Se considera que las insignias, fabricadas en La Habana, son las últimas enarboladas por los españoles en tierras mexicanas.

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