Despliega el menú
Nacional

ENERGÍA NUCLEAR

Ascó y Vandellós agrupan la mitad de los sucesos notificados en las nucleares españolas

Las centrales nucleares de Ascó I, Ascó II y Vandells II, situadas en la provincia de Tarragona, agrupan más de la mitad de los sucesos notificados ocurridos durante este año en España y, en el caso de Ascó, estas incidencias superan ampliamente a las registradas en la burgalesa Santa María de Garoña, que cesará su actividad en 2013.

Según datos del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), de los 34 sucesos valorados en 2009 según la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES), ocho se produjeron en Ascó I, otros ocho en Ascó II y dos más en Vandells II; es decir, el 52,9 por ciento del total. En el mismo tiempo Garoña registró cinco sucesos, los mismos que la central de Trillo en Guadalajara, frente a los tres sucesos de la cacereña Almaraz, los dos de la valenciana Cofrentes, y el único suceso registrado en la fábrica de elementos combustibles de Juzbado, en Salamanca.

Los sucesos en ningún caso sobrepasaron el nivel 0 en la escala del INES, por lo que no representaron ningún problema de seguridad para el medioambiente o las personas, y hasta en otros ocho casos adicionales las reseñas ni tan solo fueron valoradas; como la quemadura que se produjo un trabajador en Vandells II el 4 de junio durante el proceso de parada controlada de la central por recarga de combustible.

Entre los sucesos notificados se incluyen fallos en los monitores de vigilancia de la radiación, el desajuste momentáneo de alguna válvula de seguridad, la generación de señales no reales de concentración de gases tóxicos, alguna filtración de agua o la indisposición de un sistema de extinción de incendios.

También en 2008 

Las centrales nucleares catalanas de Ascó y Vandells ya fueron las protagonistas de los sucesos más graves ocurridos durante el año pasado, como fueron la fuga de partículas en Ascó en noviembre de 2007, si bien no fue notificada hasta abril de 2008, y que fue calificado con el nivel 2 del INES; y el incendio que se generó en Vandells que, si bien fue calificado con el nivel 0, supuso la activación del plan de prealerta de emergencia en la zona.

El suceso de Ascó generó la multa más alta jamás impuesta a los titulares de las centrales, 15,4 millones de euros por la comisión de cuatro infracciones graves, si bien la sanción del Gobierno rebajó en 7,5 millones la propuesta realizada en su día por el CSN.

El mapa nuclear español, después de la decisión del Gobierno de mantener Garoña hasta julio de 2013, cuenta con seis centrales y ocho reactores, ya que tanto Ascó como Almaraz disponen de dos unidades de producción, y en ellas se genera el 20 por ciento de la electricidad que se consume. Las próximas licencias nucleares en agotarse serán la de Almaraz y Vandellós II, en junio y julio de 2010, momento en que el Ejecutivo deberá volver a decidir.

Garoña es la central nuclear en activo más antigua de España, después de su puesta en marcha en 1970, seguida de Almaraz (1980 y 1983), Ascó (1982 y 1985), Cofrentes (1984), Vandellós II y Trillo (1987).

Etiquetas