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política

El PP y Feijóo quieren pasar ya la pantalla de la crisis interna en el partido

El presidente gallego señala que "la crisis está instalada ahora en la Moncloa" después de que Unidas Podamos hayan llamado al PSOE partido de guerra.

Feijóo visita Frialia Logistica
Feijóo visita las nuevas instalaciones de la empresa Frialia Logistica en Mos, este lunes en Pontevedra.
Salvador Sas

El PP y Alberto Núñez Feijóo, que a todas luces sucederá a Pablo Casado al frente del partido, quieren pasar ya la pantalla del choque interno que les ha desangrado en las últimas semanas y articular cuanto antes la oposición al Gobierno, dividido por el envío de armas a Ucrania.

Este lunes tanto Feijóo como la dirección provisional del PP, en manos de Cuca Gamarra y Esteban González Pons, han pedido al presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, que saque a Unidas Podemos del Consejo de Ministros, después de que los morados hayan llamado al PSOE de partido de guerra.

"Hace diez días la crisis estaba en el PP, y ahora la crisis está instalada en la Moncloa", ha afirmado este lunes el presidente de la Xunta de Galicia.

Ya está en marcha la maquinaria del XX Congreso Nacional, donde se izará la bandera ucraniana como símbolo de libertad. El periodo para presentar avales se abre mañana, martes, y se cierra el miércoles, y la lista de precandidatos a presidir el PP se anunciará a las 20.00 del próximo jueves. Es posible que haya varias listas, que solo necesitan el aval de cien militantes, pero ninguna tendrá capacidad para competir con la candidatura del presidente de la Xunta, avalado por todos los presidentes autonómicos de la formación.

La única duda es si Feijóo será candidato único y líder de facto del PP desde este jueves o a partir del 21 de marzo, cuando votarán los afiliados y se elige a los compromisarios. En todo caso, no será hasta el 1 de abril, tras el voto de los compromisarios, cuando Feijóo se haga con las riendas del partido.

El nuevo líder del PP será elegido el primer día del congreso, que se celebrará en el palacio de Congresos y Exposiciones de Sevilla. En la segunda jornada, el sábado, su discurso y el del presidente de Andalucía, Juanma Moreno, cerrarán el cónclave. Al día siguiente, el domingo 3 de abril, Feijóo dará a conocer a su cúpula, a la que nombrará formalmente en un Comité Ejecutivo Nacional.

Fuentes de la organización del congreso han explicado que Casado participará, sin ofrecer más detalles. Cuca Gamarra, nueva coordinadora general, se hará cargo del informe de gestión de la dirección saliente, tras la dimisión del secretario general de Casado, Teodoro García Egea. Además, el presidente del comité organizador del congreso, González Pons, quiere que participen los expresidentes José María Aznar y Mariano Rajoy, lo que está por el momento en el aire.

No habrá ponencias

Tampoco se conoce qué forma tomará el debate político, pues no habrá ponencias, y no se ha informado por el momento de los invitados al cónclave, que contará con 3.099 compromisarios elegidos por los afiliados y otros 439 natos, que lo son por razón de su cargo.

Antes de llegar al cónclave, Feijóo debe presentar sus avales, una primera prueba de la acogida que tiene su candidatura. Desde el viernes hará campaña entre los suyos, con Murcia como punto de partida.

En sus últimos mensajes públicos ha enmendado la etapa de Casado. Niega Feijóo que el todavía presidente del partido fuese atacado por los suyos, porque fueron las bases las que aceleraron el final de la crisis, y ha apoyado sin fisuras a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, también para presentarse a presidir el PP madrileño en un congreso que no tendrá fecha hasta después del congreso nacional.

En una entrevista con "El Mundo", Feijóo achaca la guerra con Díaz Ayuso a la dirección nacional, por cuestionar con una "frivolidad no aceptable" los contratos sanitarios de su Gobierno por los beneficios obtenidos por su hermano.

Además, en Antena 3 ha explicado que ante la "insumisión" de los militantes y las bajas de afiliados, el PP decidió hacer un ejercicio de "autoprotección" para frenar la hemorragia y salvar al partido. Feijóo da ya por cicatrizadas las heridas creadas en Madrid y, frente a la petición de expulsiones por parte de Díaz Ayuso, se limita a señalar que "el PP debe dejar de ser noticia por su vida interna" y pide mirar al futuro.

Un futuro en que no ha cerrado la puerta a pactar con Vox, como tampoco lo ha hecho la dirección interina de la formación. El presidente de la Xunta prefiere no poner la etiqueta de extrema derecha al partido de Santiago Abascal y ha rechazado que el PSOE dé lecciones a los populares sobre con quién debe pactar.

En Castilla y León

En una semana clave en Castilla y León, porque el jueves se constituyen las Cortes y Vox ha pedido presidir la Mesa, Alfonso Fernández Mañueco tiene vía libre y la confianza de su partido para decidir sus alianzas, que pasan necesariamente por un pacto con Vox o con los socialistas.

Junto a los votantes de Vox, Feijóo quiere atraer a socialdemocrátas alejados de Pedro Sánchez y no se cierra a pactar la renovación del Consejo General del Poder Judicial como parte de un estilo de oposición que sustituya la frivolidad, el "plató de televisión" y el "ser guay" por "una generación de políticos adultos".

Todo eso lo hará ya como líder del PP, un puesto que durante un tiempo compartirá con el de presidente de la Xunta, pues será a partir de mayo cuando revele en qué momento dejará el bastón de mando de su comunidad autónoma. 

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