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intento de golpe de estado

Armada se postuló ante el rey antes del golpe de Estado del 23-F, según el archivo de Manglano

El entonces general había advertido al monarca dos meses antes de que el Ejército no le guardaba "lealtad".

Alfonso Armada
Alfonso Armada

El general Alfonso Armada intentó sin éxito conseguir el beneplácito del rey Juan Carlos al golpe de Estado del 23-F la tarde de la asonada. Dos meses antes había advertido al monarca de que el Ejército no le guardaba "lealtad" y se había ofrecido ya a enmendar la situación: "Yo puedo arreglarlo. Tengo prestigio y conozco a mucha gente".

Así se desprende del archivo personal de quien fue jefe del CESID, los servicios secretos, entre 1981 y 1995, Emilio Alonso Manglano. A partir de esos documentos, dos periodistas de ABC, que hoy adelanta varios extractos, publican este mes el libro "El jefe de los espías".

Manglano, ya fallecido, relata el 23F a partir de sus audiencias con el rey Juan Carlos -la primera, dos meses después del golpe- y muestra la relación que el monarca mantenía con Armada.

Según dice Manglano que le contó el rey y él anotó en sus cuadernos, poco tiempo antes del asalto al Congreso, en la Nochebuena de 1980, habían estado juntos en Baqueira y habían hablado del futuro del general.

"Puedo optar a tres destinos", le dijo Armada al rey según estos diarios, haciendo referencia expresa a ser segundo Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEME). "¿Cuál prefieres?", le preguntó don Juan Carlos. "Hombre, mejor segundo JEME", concluyó Armada. Mes y medio después, once días antes del golpe, accedía al cargo.

"Felipe, vas a ver cómo juegan con la corona de tu padre como un balón de fútbol", le dijo el rey Juan Carlos a su hijo el 23-F

En aquel encuentro, recogen los apuntes, Armada le dijo al rey que el Ejército no le guardaba "lealtad" y se ofreció a "arreglarlo".

El 23F pilló al rey "en chándal, dispuesto a jugar al 'squash'". Al conocerse la noticia, el secretario de la Casa del Rey, Sabino Fernández Campo, llamó a diversas instancias militares para saber qué ocurría y fue el general José Yuste, de la División Acorazada Brunete, quien le preguntó si Armada estaba con el monarca.

"Ni está ni se le espera", fue la respuesta de Fernández Campo. Pero Armada sí llamó al rey, dos veces, esa tarde, según las anotaciones de Manglano, y le preguntó si podía ir al Congreso, donde los diputados estaban secuestrados.

Daba por garantizados los votos de la derecha, y también del PSOE, para ser nombrado presidente y si el rey accedía, le advertía, se evitaría un "derramamiento de sangre".

"El rey le contesta que no, que ha hablado con los capitanes generales", apunta Manglano, que reseña también la "soledad" que sintió el monarca.

Según su relato, Juan Carlos le dijo a su hijo, el actual rey y entonces con trece años: "Felipe, vas a ver cómo juegan con la corona de tu padre como un balón de fútbol".

Las amenazas de los golpistas, según los cuadernos de Manglano, siguieron tras el fracaso de la sublevación.

En abril, Gonzalo Milans del Bosch se reúne con el ministro de Defensa en nombre de Jaime Milans del Bosch, el único capitán general que se sumó al golpe el 23-F.

"Esto es un callejón sin salida. Si hay sentencia dura, el Ejército se subleva. Sublevación dura y cruenta. El Ejército está muy mal. La única salida es que Armada se confiese. El Rey está metido hasta las cachas", le advirtió.  

 

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