Despliega el menú
Nacional

El CGPJ suspenderá los nuevos nombramientos para darle otra oportunidad a la renovación

La reanudación de las conversaciones entre PSOE y PP busca superar la "traba" de Podemos tras aclararse el reparto en el Constitucional.

El presidente del CGPJ, Carlos Lesmes, en un acto en noviembre pasado con el Rey y el presidente Pedro Sánchez.
El presidente del CGPJ, Carlos Lesmes, en un acto en noviembre pasado con el Rey y el presidente Pedro Sánchez.
EFE

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) tiene previsto suspender los ocho nombramientos discrecionales en la judicatura previstos para el Pleno del próximo jueves. La decisión llega después de que el presidente, Carlos Lesmes, ha podido constatar que las negociaciones entre PSOE y PP para renovar el órgano de gobiernos de los jueces se han vuelto a reanudar tras las elecciones en Cataluña del pasado 14 de febrero.

Fuentes del Consejo han informado a este periódico que la intención es comunicar este lunes o el martes el aplazamiento de las designaciones previstas. Entre ellas están dos plazas a la Sala Primera (de lo Civil) del Tribunal Supremo o las presidencias de los Tribunales Superiores de Justicia de País Vasco y Canarias. Sobre estos nombramientos había un amplio consenso entre la mayoría de los vocales para sacarlos adelante, desoyendo así la reforma impulsada por PSOE y Unidas Podemos en el Congreso para limitar la facultad del CGPJ de realizar designaciones estando en funciones, como ocurre en la actualidad. Pero los acontecimientos se han precipitado.

Esta sería la tercera ocasión desde enero de 2020 que el presidente Lesmes hace un gesto institucional a los principales partidos en el Congreso para agilizar la renovación del actual mandato del Consejo, prescrito desde diciembre de 2018. Nunca antes desde su nacimiento se había demorado tanto la puesta al día del gobierno del Poder Judicial, 26 meses, pese a tratarse de un órgano clave en la arquitectura constitucional del Estado aunque no tenga capacidad jurisdiccional.

Además del anuncio de enero de 2020, se volvieron a suspender los nombramientos en julio siguiente y se dio de margen incluso durante el mes de agosto. Pero cuando el acuerdo entre PSOE y PP parecía casi cerrado saltó de nuevo por los aires por la injerencia en las negociaciones de sus respectivos líderes, Pedro Sánchez y Pablo Casado, respectivamente.

La instrumentalización de la renovación del CGPJ se convirtió entonces en un hecho incontestable. La razón es que se introdujo en la negociación los nombramientos también del Defensor del Pueblo o del Consejo de Administración de Radio Televisión Española (RTVE).

Las 'líneas rojas' del PP

Esta circunstancia complicó aún más el pacto, ya de por sí complejo, habida cuenta de que en el PP se marcaron en verano varias 'líneas rojas' que han ido evolucionando con el paso de los meses: la despolitización del Consejo con la entrega a los jueces de la elección de sus 20 representates, lo que obligaría a reformar su ley organica; retirar la refoma que pretendía cambiar las mayorías para renovar el CGPJ (en la actualidad suspendida por el Gobierno); y sacar a Podemos de la ecuación para elegir a los vocales de procedencia parlamentaria (12 de los 20).

Este último punto es donde residen las principales discrepancias. El PP ha reiterado que no aceptará una cesión del PSOE al partido morado, por lo que los socialistas juegan ahora a dos bandas para satisfacer a los populares y no tensar la cuerda con su socio de Gobierno. El hecho que de que la negociación se haya ampliado al Consejo de RTVE o a la renovación de cuatro de los 12 magistrados del Tribunal Constitucional (TC) son dos ases que el PSOE se guarda en la manga para contentar, llegado el caso, a Unidas Podemos .

Sobre el papel, el reparto previsto para los cuatro magistrados del Constitucional será dos a dos entre PSOE y PP. Con esta configuración la corte de garantías mantendría su actual mayoría conservadora (siete a cinco) al menos hasta 2022. Un escenario que contenta a los de Pablo Casado. Será entonces cuando al Gobierno le toque nombrar a dos magistrados de forma directa y tendrá en su mano alterar el equilibrio dentro del tribunal sin ninguna atadura, por lo que podrían incluso prometer una designación a su aliado en el Ejecutivo.

Que la renovación del CGPJ va de la mano con la del Constitucional es un hecho confirmado por varias fuentes consultadas. Los próximos cambios en el TC incluirán los nombramientos de presidente y vicepresidente, y en esa quiniela aparece Carlos Lesmes, actual presidente del Supremo y del Consejo. Sería, en todo caso, un plan alternativo en el caso de que el PP no acepte al hombre más deseado por los socialistas: Cándido Conde-Pumpido, exfiscal general del Estado con Zapatero y actual magistrado de la corte.

Etiquetas
Comentarios