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Nacional

Segunda noche de protestas violentas por Hasel, centradas en Barcelona y Madrid

Los disturbios por el encarcelamiento del rapero se saldan con 61 detenidos en dos días y más de 80 heridos.

Protestas por la detención de Hasel en Gerona.
Protestas por la detención de Hasel en Gerona.
Gloria Sánchez/EP

Segunda noche de protestas violentas por el ingreso en prisión del rapero Pablo Hasel, condenado a nueve meses de cárcel por sendos delitos de enaltecimiento del terrorismo e injurias a la Corona y a instituciones estatales, que esta vez se extendieron de Cataluña a otras comunidades autónomas, aunque las más importantes se vieron en Barcelona y Madrid. De hecho, desde los Mossos d'Esquadra mostraron su enorme preocupación por lo que entienden como una escalada de ferocidad "extrema y gratuita".

Desde la Policía catalana hablaron en términos de "violencia desmesurada" y apuntaron a una minoría, integrada por grupos heterogéneos y radicalizados. Entre ellos se han mezclado tanto sectores de la extrema izquierda antifascista simpatizantes del rapero, como grupos de alborotadores similares a los que reventaron las protestas en octubre de hosteleros y negacionistas que se quejaban de las restricciones por el coronavirus. Incluso se pudieron ver a elementos relacionados con el independentismo catalán más radical.

Los Mossos temen que las protestas puedan cronificarse y repetirse en los próximos días, como ya ocurrió en octubre de 2019 después de hacerse pública la sentencia del Tribunal Supremo contra los líderes del 'procés'. Entonces las algaradas se prolongaron durante un mes, con el balance de 900 heridos.

En dos noches de disturbios ha habido 61 detenidos y más de 80 heridos. Las mayores escenas de violencia se vivieron este miércoles en Barcelona, con la quema de contenedores y otro mobiliario urbano, que cruzaron por las calles de la ciudad para montar barricadas frente a los agentes. Algo parecido, aunque a menor escala, se vivió también en Lérida y Gerona. En total, los Mossos arrestaron el miércoles a 29 personas en toda Cataluña (el martes fueron 18).

En la capital catalana, como ya ocurriera en la noche del martes, cajeros automáticos y algunos locales comerciales -entre ellos un concesionario de coches de la marca Volkswagen, donde resultaron incendiados varios vehículos- fueron objeto este miércoles de las iras de la turba. También se rompieron los cristales de un número indeterminado de automóviles.

La novedad de la noche del miércoles fue que la violencia también llegó a otros puntos del país. En Madrid, tras una concentración que empezó de forma pacífica, varios grupos de exaltados se enfrentaron a la Policía -lanzándoles trozos de adoquines que habían roto-, que tuvo que realizar varias cargas para dispersarles después de que quemasen algunos contenedores y rompieran los escaparates de varias tiendas. Finalmente se detuvo a 14 personas. También hubo una quincena de heridos, la mayoría leves y entre ellos cinco agentes.

De otra parte, en Granada se produjo la quema de varios contenedores tras otra concentración por Hasel. Sin embargo, varios actos de protesta realizados en las principales ciudades de Castilla-La Mancha, aunque con un seguimiento minoritario, sí terminaron de forma pacífica.

Críticas políticas cruzadas

La batalla en las calles se trasladó luego a las redes sociales, en forma de pugna dialéctica entre algunos líderes políticos. Así, mientras la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, mostraba su "solidaridad con los policías heridos" y su "condena absoluta a los delincuentes que han asaltado las calles con el apoyo de la ultraizquierda", el portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, expresaba a golpe de tuit su apoyo "a los jóvenes antifascistas que están pidiendo justicia y libertad de expresión en las calle".

En ese sentido, el líder del PP, Pablo Casado, consideró "una grave irresponsabilidad que partidos del Gobierno alienten estos actos violentos, que deberían tener consecuencias políticas".

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