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Nacional

Puigdemont presiona a ERC para reactivar la declaración de independencia tras las elecciones

Las elecciones catalanas siguen en el aire y un informe de Salud advierte de que el pico de la tercera ola se registrará al inicio de la campaña. Aragonès se desmarca de la hoja de ruta unilateral y defiende un Gobierno secesionista que colabore también con el PSC.

Pere Aragonès en el Parlamento de Cataluña
Pere Aragonès en el Parlamento de Cataluña
Efe

Volver a la casilla de salida del 27 de octubre. Esta es la propuesta electoral que Carles Puigdemont puso hoy sobre la mesa para tratar de animar al electorado independentista. El expresidente de la Generalitat lanza una promesa que no es realizable, como cuando garantizó la secesión en 18 meses, pero con la que presenta a su partido como la opción inequívocamente secesionista, frente a una ERC que se ha apartado de la vía unilateral y aboga por romper el bloque independentista. Apelación al voto útil del electorado más radicalizado, pues -según Junts- ERC se ha bajado del barco y piensa en un tripartito autonomista.

El apoyo a la independencia pierde fuelle, según las encuestas, pero en cambio JxCat ha decidido volver a presionar con una hoja de ruta de máximos. Si el secesionismo supera el 50% de los votos el 14-F, Puigdemont propone reactivar el 'procés', regresar a octubre de 2017 y desplegar la declaración unilateral de independencia. Este programa debería ponerlo en marcha, según el dirigente nacionalista, un nuevo gobierno integrado por JxCat y ERC sustentado en la lealtad y el respeto mutuo.

Esquerra se desmarcó de inmediato de la hoja de ruta del postconvergente. Los republicanos creen que la próxima legislatura debe servir para tratar de salir de la crisis y para buscar una salida a la cuestión catalana, que a su juicio pasa por la autodeterminación. Esquerra descarta además la fórmula de Junts de un nuevo ejecutivo catalán únicamente formado por partidos secesionistas.

Pere Aragonès reiteró la oferta a Junts, PDeCAT, CUP y comunes para formar un gobierno amplio, para tratar de situarse en una posición central. Pero además afirmó que no contempla gobernar «sin contar» con otros «partidos mayoritarios» tras el 14-F. "Quien piense que este país puede avanzar sin contar con partidos mayoritarios, está equivocado", dijo en la Ser. Partidos mayoritarios, tras las elecciones, habrá tres en Cataluña: Junts, ERC y PSC. Esquerra combate en campaña las insinuaciones de que ya tiene pactado un tripartito con los socialistas y con los comunes. Por ello, insistió que gobernar con los socialistas y llegar a acuerdos es «imposible», ya que representan proyectos antagónicos.

Los independentistas chocan en la hoja de ruta. Y también en la conveniencia de aplazar o no las elecciones. La precampaña electoral de las autonómicas catalanas está en su semana decisiva, en la que el Govern y los partidos deben decidir, el viernes, si se aplaza la cita con las urnas. Mientras unos y otros calibran los últimos datos de la pandemia, JxCat y ERC siguen marcándose de cerca, mirando de reojo al PSC, impulsado por el efecto Illa en las encuestas. Las elecciones catalanas del 14 de febrero penden de un hilo, a la espera de cómo evolucionan las cifras epidemiológicas.

Tercera ola

Partidos catalanes, Govern y expertos médicos celebraron este lunes una reunión, previa a la del próximo viernes, que debe servir para tomar una decisión definitiva sobre si se mantiene la fecha o se suspende. En el encuentro, las autoridades sanitarias trasladaron un informe de la Consejería de Salud, que sitúa el pico de contagios de la tercera ola en vísperas del inicio de la campaña, a finales de enero.

En medio de una nueva batalla entre las fuerzas independentistas, ERC reclamó que no se use partidariamente la fecha de las elecciones. El PSC y los comunes también lanzaron mensajes en este sentido. "Lo peor que podría pasar es que alguien jugara a hacer electoralismo", aseguró Marta Vilalta, de ERC. La apelación de los republicanos iba dirigida a sus socios de JxCat, que abogan por el aplazamiento, porque necesitan tiempo para consolidar la candidatura de Laura Borràs, creen que la permanencia de Pere Aragonès al frente del Govern le puede desgastar y confían en que el efecto Illa se diluya. Aunque ERC también sopesa que quizá le convenga ganar unos meses.

El único partido que expresó hoy con claridad que la fecha debe mantenerse es el PSC, precisamente la formación que sale más favorecida en los últimos sondeos.

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