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Manuela Carmena: "Tengo amigos de Vox que son una gente magnífica"

La exalcaldesa de Madrid cree que "criticar que las niñas aparezcan sentadas en los catálogos de juguetes es exagerar, hay que ser más naturales".

Manuela Carmena poco antes del inicio de la constitución del Ayuntamiento de Madrid.
Manuela Carmena, poco antes de dejar de ser alcaldesa de Madrid.
Efe

Liberada de la presión de la política, a Manuela Carmena le ha brotado con más fuerza esa vena maternal que ya dejó entrever como alcaldesa. A sus 76 años lo que le llena es diseñar juguetes solidarios y ejercitar la imaginación como escritora. Acaba de publicar 'Cuentos para soñar un mundo mejor', un libro dedicado a su nieta Lola.

¿Los cuentos tienen que tener mensaje, como la canción protesta?

No, no, en absoluto. Pero a veces sí pueden retratar a personas que están llenas de valores.

Los suyos transmiten justicia, solidaridad, igualdad... Le van a acusar de adoctrinar a su nieta.

Je, je, no creo, porque todos se refieren a situaciones donde hay que solucionar un problema. La mejor vitamina es la imaginación.

¿Se pierde con los años la capacidad de soñar?

Todo lo contrario, aumenta. Tienes una mochila llena de vivencias y te has librado de responsabilidades o de jefes pesados que te hacían la vida imposible. Eso hace que la imaginación eclosione.

¿Ser alcaldesa no le dejó los sueños rotos?

Qué va. Me han nacido nuevos sueños. Y la constatación de lo fabulosa que es la sociedad en general. Siempre me ha gustado la gente, pero ahora mucho más.

¿Y con qué sueña en esta etapa de su vida?

Siento mucha pasión por el diseño. Siempre me ha gustado diseñar juguetes y ahora estoy creando muñecos para la ONG que tenemos, 'Cosiendo el paro', el último es un bebé que me encanta. Me duele que se hable tan poco del mundo de la infancia entre los políticos cuando es una sustancia afectiva que nos une con la vida. Si algo importa es el bebé, el niño, el hijo que estás criando.

Ese discurso suele hacerlo la derecha...

Sí, pero resulta tan falso que es inaceptable. Yo lo viví en el ayuntamiento con personas muy de derechas que nos impidieron hacer un colegio para niños inmigrantes. La actitud de la derecha con respecto a los niños y a los necesitados suele ser muy hipócrita.

Los políticos hablan poco de los niños. ¿Y a los niños hay que hablarles de los políticos?

A los niños hay que hablarles de todo con total naturalidad. Solo enseñas a un niño a contar sus cosas si tú también le cuentas las tuyas. A mí me encantaba compartir con mis hijos si había tenido un juicio malo, un percance...

¿A su nieta Lola le contaba cuentos de princesas, aunque tuvieran un tufillo machista?

Creo que le he contado de todo. No estaba preocupada precisamente por eso.

¿Piensa como Irene Montero que la imagen de niñas sentadas en los catálogos de juguetes refuerza la desigualdad?

No. Creo que a veces exageramos demasiado dando importancia a cosas que no la tienen. Hay que ser más naturales.

¿A contar cuentos se aprende en política?

Mentir es la gran enfermedad de la política. No sé si los políticos saben contar cuentos o no, pero desde luego hay muchos que mienten. En política la mentira resulta muy atractiva, porque se pueden conseguir réditos inmediatos electorales. Sin embargo, a largo plazo se vulnera el contrato de representación democrática.

¿Cómo lleva la gestión de la pandemia que se está haciendo en Madrid?

Con bastante positividad. Pero creo que la clase política no está a la altura. La gente tuvo una actitud muy responsable los primeros meses, pero cuando empezó a ver la bronca entre unos y otros se sintió muy alejada y empezó a dejar de respetar las normas. Esa agresividad tan terrible, el afán de sacar réditos electorales inmediatos aun a costa de confundir y desorientar a los ciudadanos, es muy grave y la gente lo ha vivido mal.

¿Le gustó el discurso de Pablo Casado en la moción de censura?

Fue muy agresivo contra la extrema derecha y en eso estuvo bien. Pero a la vez lo veo muy incoherente porque ellos forman alianza, sobre todo en Madrid.

¿Le aterraría que alguno de sus tres nietos fuera de Vox?

No me importaría nada. Tengo amigos de Vox que son una gente magnífica, al margen de su ideología.

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