Despliega el menú
Nacional

G9 organiza plan de apoyo mutuo para universitarios durante estado de alarma

El plan se estructura ofreciendo apoyo en tres puntos: en actividades no presenciales, en los casos en que un estudiante desplazado deba hacer una prueba presencial y facilitando la universidad de acogida al estudiante desplazado salvoconductos de movilidad del mismo modo, y bajo las mismas condiciones, que a sus alumnos.

Responsables de las universidades del G9
Responsables de las universidades del G9

El Grupo 9 de Universidades (G-9) ha puesto en marcha un Plan de Apoyo Mutuo durante el estado de alarma por la covid-19 para los estudiantes de esas instituciones académicas que residan en una comunidad autónoma distinta a la que están matriculados. Este grupo está compuesto por las universidades de Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura, Islas Baleares, Oviedo, País Vasco (UPV/EHU), Pública de Navarra (UPNA), La Rioja y Zaragoza, que suman un total de 170.000 estudiantes, 19.340 miembros del Personal Docente e Investigador (PDI) y 8.160 miembros del Personal de Administración y Servicios (PAS).

Según ha informado la Universidad de Zaragoza en una nota de prensa, el plan se estructura en tres puntos, el primero de apoyo en actividades no presenciales (clases y evaluación), por el que las universidades se comprometen, en la medida de sus posibilidades, a dar el mismo apoyo al estudiantado desplazado que al suyo propio, cuando haya constancia de dificultades de conectividad o tecnológicas. Esto puede incluir el préstamo de portátiles, la facilitación de tarjetas de datos y de otro material informático.

Además, si se habilitan espacios (aulas informáticas), sea en edificios de la universidad o en otros concertados de uso público, para facilitar el acceso telemático a estudiantado con dificultades tecnológicas, esos espacios podrán ser utilizados, siempre que el aforo lo permita, por estudiantado desplazado.

También se ofrece apoyo en caso de que un estudiante desplazado deba hacer una prueba presencial, y siempre que la universidad de acogida haya previsto en esa fecha la realización de exámenes presenciales, se habilitará si es posible un espacio, con las convenientes condiciones de seguridad y custodia, para que la persona desplazada pueda realizar su examen. Finalmente se prestará apoyo a la movilidad facilitando la universidad de acogida al estudiante desplazado salvoconductos de movilidad del mismo modo, y bajo las mismas condiciones, que a sus alumnos. En los tres puntos, y en todos los supuestos recogidos en ellos, será la universidad del estudiantado desplazado la que comunicará a la universidad de acogida las necesidades del mismo, para acreditar fehacientemente tanto la vinculación con la universidad como las necesidades alegadas, ha aclarado la UZ en su comunicado.

Etiquetas
Comentarios