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Nacional

Conde-Pumpido apadrina a Delgado en su toma de posesión como fiscal general del Estado

Ha sido el último trámite protocolario que ha tenido que realizar antes de ponerse al frente de la Fiscalía General del Estado.

La nueva Fiscal General del Estado, Dolores Delgado jura su cargo
La nueva Fiscal General del Estado, Dolores Delgado jura su cargo
FERNANDO ALVARADO

El magistrado del Tribunal Constitucional y exfiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, ha apadrinado este miércoles a la nueva fiscal general del Estado, Dolores Delgado, en su toma de posesión, en un acto que ha tenido lugar en el Salón de Plenos del Tribunal Supremo y ante el presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del alto tribunal, Carlos Lesmes.

Este ha sido el último trámite protocolario que ha tenido que realizar antes de ponerse al frente de la Fiscalía General del Estado. Unas horas antes, Delgado -que hoy celebra 30 años desde que tomó posesión de su primer cargo como fiscal en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña- ha acudido al Palacio de la Zarzuela para prometer su cargo ante el rey Felipe VI.

Además de magistrados y fiscales del Tribunal Supremo, al acto han acudido el presidente del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas; sus antecesores en el cargo como María José Segarra, Julián Sánchez Melgar (magistrado de la Sala Segunda del alto tribunal) y Consuelo Madrigal (fiscal del Supremo).

También han estado presentes magistrados de la Audiencia Nacional como Santiago Pedraz y Fernando Andreu; el fiscal jefe de este mismo órgano judicial, Jesús Alonso; el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, y la presidenta del Consejo de Estado, María Teresa Fernández de la Vega, entre otros.

El Consejo de Ministros nombró formalmente este martes a la exministra de Justicia Dolores Delgado como fiscal general del Estado. Fue la semana pasada cuando recabó el último aval que exige la Constitución y el Estatuto Fiscal para acceder al cargo, tras comparecer en la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados donde recibió una fuerte contestación por parte de los grupos parlamentarios del PP, Cs y Vox, que la consideran no idónea para el cargo.

Su elección despertó desde el principio gran recelo tanto en la oposición como en amplios sectores del ámbito judicial, tanto por el hecho inédito de que la candidata salte directamente del Ministerio de Justicia a la Fiscalía General como por la difusión de las grabaciones de una conversación que tuvo lugar en 2009 en un restaurante donde compartió mantel con el comisario jubilado José Manuel Villarejo, en prisión por orden de la Audiencia Nacional.

De hecho, antes de pasar por la Cámara Baja, el Consejo General del Poder Judicial tuvo que analizar los requisitos formales para su nombramiento, trámite que tuvo lugar el pasado 16 de enero y que provocó la ruptura del órgano de gobierno de los jueces con un aval que obtuvo doce votos a favor y siete en contra.

Delgado nació en Madrid en 1962 y hasta su entrada en el Ejecutivo la pasada legislatura ejercía de fiscal coordinadora contra el yihadismo en la Audiencia Nacional. Ingresó en dicho órgano en 1993 y desde entonces su labor se centró en la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y el terrorismo etarra y, posteriormente, yihadista, en el que se especializó tras los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid.

Cuenta con experiencia en el Tribunal Penal Internacional, donde ejerció como fiscal a partir de 2011 y preparó la documentación de la orden de arresto contra el fallecido dictador libio Muamar Gadafi para juzgarle por crímenes contra la Humanidad. Criticó duramente los recortes y práctica desaparición de las causas de este tipo en la Audiencia Nacional a cuenta de las reformas del PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero y del PP, si bien el Gobierno de Sánchez ha prometido revertir esta situación.

Como prioridades para su mandato, Delgado anunció en sede parlamentaria que apuesta por promover la motivación de los fiscales; romper el "desequilibrio" en el acceso de mujeres a puestos de la carrera fiscal; dotar de "instrumentos adecuados" los puestos de trabajo; así como dar una proyección internacional, interesando la participación de la Fiscalía en instituciones internacionales, con interés especial en el Consejo Europeo; la digitalización del Ministerio Público.Habló igualmente de introducir variaciones en el sistema de acceso a la carrera fiscal.

Sobre este punto abogó por implantar un sistema "menos memorísticos" y una bolsa pública de becas y preparadores para que todo el mundo, independientemente del nivel socioeconómico y de donde residan puedan prepararse las oposiciones.

Asimismo, Delgado defiende el proyecto anunciado por el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, de reformar la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim) de modo que la instrucción pase a manos de los fiscales, así como la derogación de su artículo 324, que pone fecha tope a estas investigaciones.

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