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Nacional

Sánchez y Torra afrontan la reunión de la mesa de diálogo sobre Cataluña desde posturas "antagónicas"

Ni el Gobierno central ni el catalán esperan que de esta primera reunión salgan grandes acuerdos.

El presidente catalán, Quim Torra, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la reunión que mantuvieron hoy jueves en el Palau de la Generalitat.
El presidente catalán, Quim Torra, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la reunión que mantuvieron en el Palau de la Generalitat.
Alberto Estévez/EFE

Pedro Sánchez y Quim Torra afrontan la primera reunión de la mesa de diálogo desde posiciones "antagónicas" y mientras el Gobierno mantiene que lo importante es "sentarse" a hablar, la Generalitat insiste en llevar a la mesa el derecho de autodeterminación, la amnistía y el "fin de la represión".

En la víspera de la reunión en Moncloa, la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, ha restado importancia al perfil de los integrantes de la mesa designados por la Generalitat de Cataluña, entre los que hay personas que no son miembros del Gobierno catalán e, incluso, un investigado por el referéndum del 1 de octubre.

"Lo importante es sentarse", ha zanjado Calvo, que ha asegurado que no es requisito para ese diálogo que ambas delegaciones sean "paritarias" y ha valorado que estén encabezadas por ambos presidentes, Pedro Sánchez y Quim Torra.

La vicepresidenta ha insistido en que se parte de posiciones "antagónicas" porque el Gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos está en la "antítesis" de las posiciones independentistas.

Pese a ello y en la víspera de la reunión, el propio Sánchez ha enviado un mensaje a sus socios de ERC para que apoyen los próximos presupuestos con el fin de que el Estado pueda saldar la deuda acumulada tanto con Cataluña como con otras comunidades autónomas.

"Este Gobierno quiere cumplir con Cataluña, como quiere cumplir con todos y cada uno de los pueblos de España. Lo único que pedimos es que nos dejen cumplir. Luego nos podrán reprochar si hemos cumplido o no", ha asegurado el jefe del Ejecutivo en el Senado.

Desde la Generalitat, la portavoz del Govern, Meritxell Budó, ha garantizado que tanto JxCat como ERC acuden a la mesa con "unidad de acción" y sin pretender hacer "dos negociaciones en paralelo".

Budó ha adelantado, eso sí, que la comitiva que encabezará Torra planteará su receta para resolver el conflicto catalán: ejercicio del "derecho de autodeterminación", amnistía para los encausados por el procés y "fin de la represión".

La delegación catalana intentará sacar también en la reunión la incorporación al diálogo de la figura del "mediador" y de los "presos políticos y exiliados" en la mesa de negociación.

Al igual que ya ha adelantado el Gobierno, la Generalitat no espera que de esta primera reunión salgan grandes acuerdos, pero esperan que, si hay "voluntad de diálogo" se podrá establecer un calendario que sirva, en el futuro, para encauzar el "conflicto político" entre el Gobierno y la Generalitat.

Capacidad de "empatía" es lo que reclama uno de los integrantes del Gobierno central que estará en la mesa, el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias.

En línea con lo adelantado por Carmen Calvo, el líder de Podemos ha reclamado respeto con la delegación que ha designado cada parte y ha adelantado que la tarea de la mesa "va a ser larga" y que sus miembros van a tener que emplearse "a fondo durante mucho tiempo" para "plantear soluciones" a un conflicto que ha hecho mucho daño tanto a Cataluña como al resto de España.

Por contra, tanto el PP como la CUP han expresado sus reticencias a la mesa.

La portavoz del grupo parlamentario popular, Cayetana Álvarez de Toledo, ha denunciado que lo que busca la mesa de diálogo es "blanquear a los delincuentes y al Gobierno" y ha pedido que se desconvoque por ser una "afrenta a la Constitución y a los constitucionalistas de Cataluña.

Desde el PP de Cataluña, el líder del PPC, Alejandro Fernández, ha cuestionado que la mesa vaya a tener alguna utilidad y considera que será un mero "instrumento" al servicio de la guerra electoral entre los dos socios de Govern, JxCat y ERC.

Tampoco los independentistas de la CUP confían en que la reunión de este miércoles en Moncloa sirva para mucho.

La CUP está convencida de que no llevará a Cataluña "a un escenario que ponga fin a la represión del Estado" contra el independentismo catalán y conduzca a la amnistía para todos los "represaliados políticos". 

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