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escapadas en aragón o en españa

Viajes a 2 horas en coche de Zaragoza que no te puedes perder

Hay infinidad de destinos interesantes para una escapada rápida este verano, haya o no posibilidad de pernoctar.

Aguarales en Valpalmas.
Aguarales en Valpalmas.
Laura Uranga

Coger el coche con ganas de descubrir un nuevo lugar, o con ánimo de repetir visitas gratificantes, es un ejercicio muy apetecible cuando el calendario da un respiro al trajín laboral de todos los días. Saliendo desde Zaragoza, la garantía de un buen trazado de carreteras hace más sencillo el rato inicial del viaje. 

Aragón ofrece un montón de opciones, combinables en algunos casos con una visita rápida a otras provincias cercanas.

Alquézar, Radiquero y Colungo (Huesca)

La belleza de la sierra de Guara es de sobra conocida, con Alquézar como principal referencia. Es interesante en cualquier época del año, incluyendo las populares pasarelas. Siempre es un destino muy concurrido en estas fechas. Si la visita se completa con el paseo por la vecina Colungo, donde se hace uno de los mejores anises de Aragón, y se pasa luego a Adahuesca a por los quesos de Radiquero para comprar, el día es redondo.

Ordesa y alrededores (Huesca)

El Parque Nacional de Ordesa ya es centenario, y también ofrece en invierno unas vistas extraordinarias para quienes acudan bien abrigados y precavidos a disfrutarlo. La visita a este tesoro de la naturaleza puede combinarse con un buen chuletón en El Balcón del Pirineo de Buesa o el agradable ambiente del complejo Vértigo en Fiscal. Compra recomendada: los quesos Bal de Broto en Sarvisé.

Jubierre (Huesca)

Este paisaje pertenece casi por completo al término municipal de Castejón de Monegros, y sus singulares formaciones rocosas lo han convertido en escenario de anuncios, series de televisión y películas, como ‘Miau’, del aragonés Ignacio Estaregui. Recuerda un poco al valle de la Muerte en Utah. Si se llega desde Castejón, conviene llevar un coche alto o un 4x4. Si se accede desde Sariñena, la carretera es más cómoda.

Valpalmas (Zaragoza)

Este término municipal de las bajas Cinco Villas cuenta con uno de los parajes naturales más curiosos e impactantes de Aragón: los aguarales. Situados a 5 kilómetros del casco urbano del pueblo, son unos relieves de tierra moldeados en formas que generan las inclemencias meteorológicas por capricho, y van cambiando con los días. Este fenómeno se llama ‘pipping’ y es único en España. No hay explotación turística en la zona: es un punto ideal para fotógrafos y soñadores.

Jaraba y Calmarza (Zaragoza)

El pueblo de los balnearios y las aguas termales es una visita muy interesante para quienes buscan un día de relax y quieren sanar tanto el cuerpo como el alma: además, tiene un museo del recortable, algo muy original en Aragón. Justo al lado, Calmarza aporta una excursión muy interesante al llamado Mirador de los Buitres, que regala a los visitantes una vista impresionante del frente rocoso que preside el pueblo.

Molinos y sus Grutas de Cristal (Teruel)

Ya sea por Lécera o por Híjar, el acceso a esta población de la comarca del Maestrazgo es muy sencillo. El pueblo es bonito, agradable en el paseo y llamativo desde el propio puente de acceso, pero el objetivo del 100% de los visitantes suele ser las Grutas de Cristal, reabiertas al público hace 5 años; están sin duda en el top 5 de las cuevas aragonesas explotadas turísticamente, por tamaño, formas y estado de conservación.

Albarracín (Teruel)

No por ser tan conocido es menos necesario recordar la maravilla de casco urbano que tiene Albarracín, un punto de interés creciente para el turismo cultural que se ha convertido además en centro de congresos y cursos formativos gracias a la Fundación Santa María. Una vez allí, es interesante seguir un poco más; pasar bajo el túnel que da acceso al resto de la comarca supone entrar en un mundo muy desconocido para buena parte de los aragoneses.

Laguardia (Álava)

La Rioja alavesa es un paraíso para los amantes del buen vino y las comidas contundentes. El pueblo de Laguardia, a solo 6 kilómetros de Logroño, es una maravilla para el colectivo gourmet. Y si hay hambre de sobra, siempre se puede combinar la cosa con una ruta de tapas por la calle del Laurel en la capital riojana, coronada con las excelencias en la carta del restaurante Matute, a mitad de esta vía.

Foz de Lumbier y volver por Sos (Navarra-Zaragoza)

Este paraje navarro es un paraíso para los buitres leonados; además, hay allí dos túneles que atravesaba el primer tren eléctrico de España. Esta garganta labrada por el río Irati es una reserva natural que permaneció aislada durante siglos, por lo que se conserva una vegetación muy curiosa en las rocas de los acantilados cercanos. Se puede regresar vía Sos del Rey Católico, uno de los pueblos más bonitos de España, cuna del Rey Fernando el Católico.

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