Despliega el menú
Nacional

Tribunales

Piden prisión permanente revisable para el acusado de matar a cuchilladas a su exsuegro

El acusado de matar en mayo de 2017 al abuelo de su hija en una finca de Sencelles (Mallorca) dice que no recuerda lo que ocurrió.

Audiencia Provincial de Palma de Mallorca.
Audiencia Provincial de Palma de Mallorca.
Google Maps

El acusado de matar a cuchilladas en mayo de 2017 a su exsuegro en una finca de Sencelles (Mallorca) ha lamentado el crimen aunque ha dicho que no recuerda lo que ocurrió en su declaración ante un jurado, en el juicio en la Audiencia de Palma donde la acusación particular pide que sea condenado a prisión permanente revisable y la Fiscalía a 30 años de cárcel.

"Me siento muy mal. Es que no recuerdo qué es lo que pasó pero me sabe muy mal, lo siento mucho, ojalá pudiera volver el tiempo atrás y arreglar esto", ha declarado este lunes en el juicio, donde solo ha respondido a las preguntas de su abogado defensor quien ha explicado que su defendido ha sufrido varios ictus desde que está en prisión por estos hechos y ha perdido la memoria.

Sobre el crimen, el acusado ha dicho que solo recuerda "un malestar profundo".

Durante su declaración ha leído una carta que escribió estando en prisión, a petición de su abogado, y antes de sufrir ningún ictus, en la que relata que el día del crimen consumió droga, que recuerda haber pensado que estaba adulterada y que estuvo en casa de su exsuegro y tuvo "una trifulca con él".

Ha relatado ante el jurado que consumió cocaína durante años y que intentó varias veces deshabituarse.

Tanto la Fiscalía como la acusación particular (que ejerce la familia del fallecido) coinciden en sus escritos provisionales de acusación en que la noche del 15 al 16 de mayo de 2017, cuando el acusado -que había sido pareja de la hija de la víctima y tenía una niña con ella-, acudió a la casa de campo donde se encontraba su exsuegro con la intención de obtener dinero.

Ante la negativa del exsuegro de darle dinero, le atacó con ánimo de matarle o, al menos, asumiendo que la agresión podía acabar con su vida, le rompió un recipiente de barro en la cabeza, le golpeó con una olla y le asestó 40 puñaladas con un cuchillo de cocina. Después de matarlo, se llevó su móvil y un bote con dinero.

Según las acusaciones, el acusado sabía que su exsuegro vivía solo, que estaba discapacitado por un antiguo accidente de tráfico y sufría una depresión por la que estaba medicado.

La acusación particular pide que sea condenado a prisión permanente revisable por asesinato con alevosía, ensañamiento y facilitamiento para la comisión de otro delito, cometido contra persona especialmente vulnerable; así como a 5 años de prisión por robo.   

Etiquetas
Comentarios