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Interior garantiza que en 2020 ya no habrá concertinas

Se trata de una de las primeras promesas del Gobierno de Pedro Sánchez y afecta a un elemento de la frontera con Marruecos que, dadas las lesiones que causa, ha generado controversia desde su instalación en 2005.

El ministro de Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado que lo que quieren es generar unas fronteras “del siglo XXI”.
El ministro de Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado que lo que quieren es generar unas fronteras “del siglo XXI”.

El Ministerio del Interior aspira a concluir en 2020 la reforma de las vallas fronterizas de Ceuta y Melilla que incluye la retirada de las concertinas. Aunque el plan para la remodelación de las infraestructuras se aprobó en enero en un encuentro del Consejo de Ministros, siete meses después, la sustitución de las cuchillas aún no se ha acometido. El titular del departamento, Fernando Grande Marlaska, precisó este lunes, en todo caso, que el año que viene las obras estarán "perfectamente materializadas".

Se trata de una de las primeras promesas del Gobierno de Pedro Sánchez y afecta a un elemento de la frontera con Marruecos que, dadas las lesiones que causa, ha generado controversia desde su instalación en 2005 por el primer Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Si bien, años después, los socialistas acordarían la retirada parcial de los objetos punzantes, con la llegada al poder del PP de Mariano Rajoy el número de concertinas aumentó.

Ahora Interior prevé introducir cambios y eliminar, según el ministro, los "medios cruentos" de control. "Dijimos que íbamos a generar unas fronteras del siglo XXI, unas fronteras más seguras, donde el concepto de seguridad y humanidad no estuvieran de modo alguno disociados", reiteró Grande Marlaska en una entrevista en Telecinco.

En el proyecto aprobado se contempla la localización de las "zonas más vulnerables", aquellas que han sido objeto de más intentos de salto, para eliminar las cuchillas en esos puntos, elevar la altura de la valla hasta los diez metros y colocar elementos que dificulten el acceso, pero sin causar heridas. Esa fase, según publicó El País este lunes, se abordaría antes de que acabe 2019.

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