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Historia

La inexistente "confederación catalano-aragonesa" se cuela en un folleto turístico

La publicación incurre en la mentira al hablar del monasterio de Poblet, uno de los hitos de 'La ruta del Cister'.

La publicación, sustentada con fondos públicos, recoge la falsedad.
La publicación, sustentada con fondos públicos, recoge la falsedad.
Heraldo.es

'La ruta del Cister' es un precioso recorrido turístico que atraviesa diferentes comarcas catalanas con un rico patrimonio cultural, natural, gastronómico y vitivinícola. Precisamente, los principales hitos de este trazado -promocionado como marca única por las instituciones de la región vecina desde 1989- son los monasterios cistercienses que jalonan varias de las más de sesenta localidades de la zona.

El producto turístico, promovido con la voluntad de dinamizar turística y culturalmente las comarcas del Alt Camp, Conca de Barberà y el Urgell, cuenta con el soporte de consejos comarcales, patronatos y, en última instancia, la Generalitat catalana, cuyo membrete acompaña toda información sobre el trazado.

Y es por ese empuje de raíz pública que el empleo de una falsedad histórica en el folleto explicativo resulta especialmente grave. En una de las páginas del mismo, la que describe el monasterio de Poblet, se incurre en la grave y ya habitual mentira de renombrar la Corona de Aragón como "catalano-aragonesa". En este caso, además, se cambia la corona por una "confederación".

El párrafo en el que se da cobijo a la falacia dice así: "El rey Pedro III el ceremonioso (1336-1387) hizo del monasterio panteón real de la confederación catalano-aragonesa". Junto a la edición en castellano se puede leer el texto dirigido a los francoparlantes, quienes también tienen la posibilidad de absorber esta reinterpretación a la carta.

La imagen del folleto que ilustra esta información fue captada en la oficina de turismo de Calafell (Tarragona), municipio en el que habitualmente veranean miles de aragoneses, aprovechando que es uno de los destinos costeros más cercanos. Las segundas residencias de oscenses, zaragozanos y turolenses en la ciudad también son comunes.

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