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Nacional

Bárcenas insiste en que Interior estuvo detrás de la destrucción de los ordenadores del PP

De Cospedal dice ante el juez que el extesorero le ha causado un "enorme daño" porque ella se ha enfrentado "a sus mentiras".

De Cospedal, a su llegada al tribunal este jueves.
De Cospedal, a su llegada al tribunal este jueves.
Juan Carlos Hidalgo/Efe

El extesorero del PP Luis Bárcenas ha vinculado la destrucción de los discos duros en 2013 con "un episodio de la operación Kitchen", porque los ordenadores contenían "información relevante" sobre la caja B del partido. Querían "hacerse con documentación que me pertenece y amedrentarme", ha dicho.

Bárcenas ha declarado en la segunda sesión de la vista del juicio que se celebra en el Juzgado de los Penal 31 de Madrid por la destrucción de los ordenadores que tenía en la sede de Génova del PP, y ha relacionado el borrado de sus discos duros con la operación Kitchen, presuntamente diseñada por Interior en 2013 para sustraerle documentos con la ayuda del excomisario Villarejo.

El extesorero, que cumple condena de 33 años de prisión por la Gürtel, ha señalado que la operación Kitchen y la destrucción de los ordenadores no solo coinciden en la misma fase temporal sino que comparten finalidad.

"En el mismo tiempo se producen un montón de acciones que confluyen en el mismo sentido: hacerse con documentación que me pertenece, perjudicarme personalmente y amedrentarme", ha señalado el extesorero, a quienes las partes, especialmente el PP y la Fiscalía, le han interrogado como si de un acusado se tratara porque las versiones de los acusados y Bárcenas son irreconciliables.

La representante del PP, acusado como persona jurídica; el asesor jurídico Alberto Durán; y la exgerente Carmen Navarro; han manifestado que los ordenadores eran propiedad del PP y que cuando el jefe informático José Manuel Moreno los encendió, sin que introdujera ninguna contraseña, no había ni un solo dato, de manera que procedieron al borrado seguro como marca el protocolo porque era "material del partido".

Sin embargo Bárcenas ha asegurado todo lo contrario. "Los ordenadores eran siempre míos", se entraba "siempre con contraseñas" y contenían "información que siempre fue relevante", por eso ha afirmado que le pidió a su abogado en julio de 2013 que los reclamara al PP, porque había "recibos escaneados" de "pagos reflejados" en "eso que se llama mis papeles -ha apuntado-", es decir, la supuesta contabilidad B de los populares.

Estos son, entre otros, hojas de cálculo, datos con sus cuentas corrientes, presupuestos del partido, campañas, como se financiaba, donantes documentos escaneados de recibís y complementos a la información de 'los papeles' que van desde 1990 a 2008.

Para el PP "todo es un montaje" del extesorero. Así lo ha dicho Durán, que se ha presentado ante la Sala como una víctima de Bárcenas que acusa "a los trabajadores que le hemos plantado cara".

A su juicio, llegó un momento en que el extesorero "exacerba toda su animadversión contra el PP" y emprendió una "una enloquecida campaña de desprestigio" contra el partido que le entregó 27 cajas pero no los dos portátiles, el Toshiba y el Apple, porque él nunca pudo acreditar que fueran suyos. "Estos ordenadores son propiedad del PP sin ninguna duda", ha agregado María Masso, la letrada elegida por el PP para representarle como persona jurídica.

Así el PP se limitó a ejecutar el protocolo de reasignación a partir de un procedimiento estándar, como ha dicho Moreno. Primero hizo "una búsqueda ciega" para ver si había alguna información pero "no había absolutamente nada", por lo que aplicó el protocolo de borrado seguro, "una situación normal del día a día".

No obstante su antecesor en el puesto, Jorge Barrero, ha manifestado que nunca vio ese protocolo del mismo modo que ha asegurado que el Apple era propiedad de Luis Bárcenas.

La ex secretaria general del partido María Dolores de Cospedal, por su parte, ha asegurado que el coste de sus enfrentamientos con el extesorero ha sido "muy grande" y se ha visto obligada a defenderse muchas veces "de acusaciones de esta persona que tiene la mala costumbre de mentir", ha dicho.

Con muletas por una rotura de peroné y tras esperar cerca de diez horas para declarar como testigo, Cospedal ha defendido la actuación del partido, aunque ha señalado que ella solo se enteró cuando el formateo ya se había hecho.

La ex secretaria general, que se ha referido en todo momento a Bárcenas como "esa persona", sin citar su nombre, ha insistido en que el PP aplicó los protocolos de borrado habituales cuando alguien deja el partido.

En todo momento se ha desvinculado del extesorero, que sostiene que en esos ordenadores guardaba información sobre a contabilidad B del PP.

Cospedal ha dejado claro que no fue ella quien decidió que se le dejara una sala de juntas para guardar sus enseres después de ser despedido en 2009 -la sala Andalucía que Bárcenas dice que era su despacho- y que fue ella quien prohibió su entrada en Génova cuando se desvelaron sus cuentas en Suiza en 2013.

Ha negado además que Bárcenas tuviera secretaria y chófer, aunque usaba los servicios de los del partido, y ha subrayado que no fue ella quien suscribió el acuerdo que permitió al extesorero seguir en la sede del partido tras romper la relación laboral.

Decidió prohibir su entrada en la sede al conocerse el "escandaloso y vergonzante" hecho de sus cuentas millonarias en Suiza, y, de acuerdo con el responsable de los servicios jurídicos, acusado en este juicio, se desalojó la sala que ocupaba porque estaban convencidos de que la usaría para demostrar que seguía su relación laboral con el partido.

Cospedal, que se ha definido como una "militante de base", ha insistido en que los ordenadores eran del partido y que se guardaron un tiempo sin tocar ante la demanda que impone Bárcenas para recuperarlos.

Luego le explicaron que se había aplicado el "procedimiento habitual" en esos casos y se habían formateado los discos duros "de una manera ordinaria y corriente". 

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