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Nacional

Tecnología electoral

Por
  • Alicia Asín
ACTUALIZADA 26/04/2019 A LAS 02:00
Las tecnologías no deben excluir el espíritu crítico.
Las tecnologías no deben excluir el espíritu crítico.
HERALDO

Ados días de nuestra cita con las urnas, los españoles hemos tenido dos debates para aclarar o acrecentar nuestras dudas. Gracias a las redes sociales los ciudadanos seguíamos las exposiciones de los candidatos y opinábamos en tiempo real creando un debate paralelo en una suerte de ágora virtual.

Una vez más, la tecnología lo cambia todo y las elecciones no son una excepción. Los equipos de campaña siguen al minuto los comentarios en redes para ajustar sus mensajes y lanzarlos masivamente. Ya en 2012 Obama se dio cuenta de que es más eficaz un clic que un mitin. También se desesperan cuando descubren una ‘fake news’ -un bulo- sobre su candidato y se preguntan el alcance que habrá tenido. Y por supuesto, la jornada de reflexión es algo que pasó a la historia salvo que haya un apagón de Internet.

En este nuevo contexto pienso en la filosofía de ‘datocratización’ de las Smart Cities. Esa nueva obsesión por sensorizar y medir absolutamente todo para poder demostrar que, por ejemplo, hay decisiones medioambientales que son técnicas y no ideológicas. ¿Se imaginan transformar promesas de campaña en indicadores objetivos con los que evaluar a los candidatos en futuras elecciones? ¿Estaríamos preparados para analizar de una forma tan racional tal cantidad de datos o tendríamos que delegar en robots asesores de voto? Dudo mucho que lleguemos al día en que los hechos pesen más que la dialéctica, pero en cualquier caso entrenar nuestro sentido crítico es la única forma de no colapsar por exceso de información.

Alicia Asín es cofundadora y CEO de Libelium

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