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El Pacto de Toledo muere antes de las urnas

Todos los grupos políticos culpan a Podemos de romper la posibilidad de alcanzar un acuerdo en pensiones al anunciar una enmienda a la casi totalidad del texto.

Vista de una reunión del Pacto de Toledo.
EFE

"El Pacto de Toledo está muerto". El anuncio del punto y final de una comisión que lleva más de dos años y medio de intenso trabajo sobre uno de los temas más relevantes y que más preocupan a la ciudadanía, las pensiones, fue del diputado del PDeCAT Carles Campuzano, el primero en salir este martes de una reunión -informal y a puerta cerrada- antes de la cual incluso varias formaciones mostraron su optimismo porque en estos días se alcanzara un acuerdo.

"Hasta aquí hemos llegado", resumió Aina Vidal, la portavoz de Unidos Podemos, precisamente el partido al que el resto de grupos -Compromís incluido- culparon de haber dinamitado la última oportunidad de llegar a un acuerdo. La imagen del fin de esta comisión llegó de la mano de la presidenta, la popular Celia Villalobos, que abandonó la sala dando un portazo y con una breve frase por toda declaración: "Estoy triste, triste y jodida".

Sobre la mesa, un borrador con las 21 recomendaciones que tenían entre manos prácticamente cerradas, aunque aquí las diferentes formaciones mostraron sus desacuerdos. Así, mientras PSOE, PDeCAT y PNV hablaban de que el texto estaba ya "muy avanzado" como para poder elevar unas recomendaciones "de consenso y constructivas" -tal y como defendió la socialista Mercè Perea-, para otros, con Podemos y PP a la cabeza -y con Ciudadanos en un punto medio- las recomendaciones no estaban "lo suficientemente maduras".

Finalmente no pudo ser, aunque la "sorpresa" del día fue la postura de Podemos, que anunció una enmienda a la práctica totalidad de los textos, puesto que aseguró que presentaría votos particulares a las 20 de las 21 recomendaciones sobre las que habían estado trabajando, cuando en principio solo se conocía su oposición a las siguientes: la relativa a la edad legal de jubilación (exigen restaurar el retiro a los 65 años), la contributividad y la necesidad de favorecer que las mujeres puedan cotizar menos para acabar con la brecha, la suficiencia del sistema (determinar cuál es una pensión digna) y los sistemas complementarios (son contrarios a impulsarlos).

"El adelanto electoral lo ha precipitado absolutamente todo. El Pacto de Toledo estaba cerca en algunas cuestiones importantes, pero las prisas no son buenas consejeras y a día de hoy no se puede llevar a pleno porque hay recomendaciones importantes que aún están abiertas y cuestiones de fondo que no están acordadas", defendió Vidal, que precisó que al borrador le faltaba todavía "mucha discusión".

"Podemos se lo ha puesto en bandeja al PP", se lamentó Campuzano. Y es que curiosamente PP y Podemos se unieron en esta batalla de oponerse a alcanzar un acuerdo sobre la reforma de las pensiones "en el último minuto de la legislatura". "Las prisas son malas consejeras", se justificó el diputado popular Gerardo Camps, quien sí admitió que "es algo penoso que al final, después de tanto trabajo, no se haya conseguido un acuerdo".

Camps culpó en primer lugar al Gobierno de Pedro Sánchez por haber convocado elecciones tan pronto, ya que, a su juicio, si hubiera retrasado los comicios al otoño, se habría logrado el consenso. Pero aprovechó también para lanzar una pulla a la formación de Pablo Iglesias, al que acusó de haberse quitado "la careta". "Hoy lamentablemente nos encontramos con una sorpresa que raya el engaño, diciendo que van a presentar una alternativa a las recomendaciones que estaban prácticamente preacordadas", indicó el que fuera secretario de Estado de la Seguridad Social.

En esta misma línea se expresó Sergio del Campo, portavoz de Ciudadanos, culpando del fracaso a Unidos Podemos al presentar "por sorpresa" una "enmienda a la totalidad", lo que ha provocado que una comisión que necesita el consenso "se parta por la mitad". "Ya no engañan a nadie. El populismo al final ha roto el Pacto de Toledo", se lamentó.

Un futuro incierto

El pesimismo caló en el diputado del PNV Iñigo Barandiaran, que auguró un futuro incierto ahora al Pacto de Toledo, ya que, a su juicio, "habíamos llegado a un grado de acuerdo tan amplio, que frustrarlo en este momento supone también frustrar a futuro la posibilidad de que este grado de acuerdo vaya a ser posible". El parlamentario jeltzale acusó a algunos partidos, en especial a PP y Podemos, de haber "primado" las expectativas electorales y partidista antes que la viabilidad del Pacto de Toledo.

La única duda que podía quedar es si finalmente la junta de portavoces -que se reúne este martes- convoca una nueva comisión parlamentaria para que cada grupo manifieste públicamente su postura pero la mayoría que conforman PP y Podemos (que suman tres votos de cinco) hacen prever que no tendrá lugar y hasta aquí se ha llegado. De hecho, el propio Camps ya daba por enterrada la comisión: "No hay que volver a pelearse. Tranquilidad y corresponderá a otro Congreso tomar decisiones para acabar todo el buen trabajo que se ha hecho hasta ahora", concluyó.

Y no lo tendrá fácil, puesto que el propio Camps avanzó que el PP exigirá incorporar en el nuevo texto que se redacte la necesidad de implantar un nuevo factor de sostenibilidad.

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