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Nacional

Pablo Casado: "El 155 salvará la autonomía y liberará a los catalanes del golpismo"

Tras el anuncio de las elecciones del 28-A, el presidente del PP visitó ayer Zaragoza para prometer una fuerte bajada de impuestos y la intervención de Cataluña.

El líder del PP y candidato a la presidencia del Gobierno, Pablo Casado, ayer en Zaragoza
El líder del PP y candidato a la presidencia del Gobierno, Pablo Casado, ayer en Zaragoza
Oliver Duch

Llega a Aragón un día después del anuncio de elecciones.

Yo creo que las han convocado en esa fecha porque eran conscientes de que cada día que pasaba perdían votos. Si les beneficia es porque han evitado más desgaste. Estamos preparados. Y estamos muy contentos de que haya elecciones, porque es lo que venimos reclamando desde hace ocho meses. Si no hubiera sido por nosotros no hubiera habido elecciones, porque somos los que hemos denunciado los acuerdos a los que estaban llegando con los independentistas.

¿No ha tenido nada que ver que los independentistas hayan votado en contra de los Presupuestos Generales del Estado?

Ya dijo que sin presupuesto iba a seguir gobernando, aunque fuera por real decreto. ¿Por qué se acaba la legislatura? Los españoles han visto que estaba negociando la soberanía nacional con los independentistas. Estaban vendiendo España a los golpistas. Los españoles tienen que decidir entre Frente Popular y Partido Popular, entre que Torra siga mandando en España o que España empiece a mandar en Cataluña deponiendo a Torra democráticamente a través del artículo 155 después del cúmulo de ilegalidades que lleva cometiendo desde hace meses.

¿Cuál sería el argumento legal para aplicar el 155 y en qué condiciones lo haría?

Las condiciones son sin límite en el tiempo ni en las competencias, es decir, hasta que se recupere la legalidad, la concordia y la estabilidad económica en Cataluña. El 155 es un precepto constitucional liberador, no coactivo. Tú estás liberando a los catalanes de un gobierno que está en el puro golpismo. El 155 no suprime la autonomía, la salva. El delito tiene que contar con la respuesta del Estado de derecho y de los poderes del Estado. La Casa Real lo ha ejercido a través del jefe del Estado, pero el Gobierno no solo no ha intentado parar el golpe sino que ha sido el cómplice necesario, el cooperador necesario, de los golpistas.

Apela al "espíritu de Colón" para ganar las elecciones, pero el PSOE está utilizando esa foto para movilizar a su electorado.

Cuando un gobierno cree que una foto pacífica, serena, del centroderecha en España es movilizadora de votos es que ese gobierno es muy radical. Si eso se usa como espantapájaros, quiere decir que el Gobierno está en la radicalidad ultramontana.

Parece que se presenta una campaña polarizada. ¿El PP ha abandonado el centro político?

El PP está en el centro ideológicamente hablando y ahora en el centro de otros dos partidos que defienden de la unidad de España. Además somos el único con capacidad de diálogo con los dos. No es una cuestión de polarizar. España tiene que decidir entre dos modelos: el de los independentistas y la ruina económica o el del constitucionalismo y el crecimiento y la creación de empleo.

Habla de bajar impuestos.

Proponemos una revolución fiscal para bajar todos los impuestos. Consiste en rebajar el IRPF por debajo del 40%, el Impuesto de Sociedades por debajo del 20%, suprimir Patrimonio, Sucesiones y Actos Jurídicos Documentados e intentar bajar las cotizaciones sociales en la medida de lo posible. Y por supuesto, no aplicar ni la tasa Tobin de transacciones financieras, ni el impuesto a las tecnológicas ni tampoco las subidas que planteaban los Presupuestos Generales del Estado.

En un contexto de dificultad para mantener el Estado del bienestar, ¿cómo se sostiene una bajada de impuestos?

Bueno, la dificultad en el Estado del bienestar era la que iban a producir estos presupuestos de Sánchez. Antes de ellos no había ningún problema. El PP dejó revalorizadas las pensiones; dejó acordada la subida del salario mínimo interprofesional hasta 2020 a los 850 euros; dejó la equiparación salarial de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; dejó la subida salarial de más de un 2% de los funcionarios... Eso fue salvar el Estado del bienestar.

¿Y de dónde sale el dinero?

Lo que ahora estamos haciendo es recaudar más. Este año la recaudación ha aumentado 22.000 millones de euros. Solo con eso se paga muy ampliamente la reforma fiscal que proponemos, que además acaba teniendo un efecto recaudatorio, porque afloran bases imponibles, se reducen deducciones, se simplifican tramos. En definitiva, se amplía la base tributaria. Y sobre todo, ese círculo virtuoso de la economía en el que cuando los ciudadanos tienen más renta disponible, se activa el consumo y por lo tanto la productividad y se acaba aumentando la recaudación.

¿Quién es más rival para el PP: Vox o Ciudadanos?

No, el PSOE. No es una frase elusiva. Ni voy a rivalizar ni entiendo amenazado nuestro discurso ni por Vox ni por Ciudadanos. Lo que sí se ha fragmentado es el espacio electoral muy a mi pesar. Siempre he apostado por el bipartidismo, que ha sido mejor. Los partidos que van contra el bipartidismo no sé en qué se basan. El multipartidismo no ha traído más que inestabilidad.

Las encuestas anuncian que hay opciones de que las fuerzas de centroderecha sumen, pero a costa de un retroceso del PP. ¿Le preocupa este escenario?

No, en absoluto. El PP va a ganar las elecciones. Salimos a ganarlas, no a empatar o a pactar, es decir, queremos tener una mayoría suficiente. Lo bueno es que si hace falta pactar podemos hacerlo a izquierda y a derecha, cosa que ningún otro partido puede hacer.

Cuando habla de derecha e izquierda, ¿a qué se refiere?

Al pacto de Andalucía.

¿Ciudadanos es de izquierdas?

Ellos se consideran de centro izquierda, sí. Y fundacionalmente sus estatutos son los de un partido socialdemócrata. Pero lo que quiero decir es que más allá del espectro ideológico, la alternativa a Sánchez, a los comunistas y a los independentistas es solo el PP. Si hay dispersión del voto, puede que haya restos que acaben en diputados de izquierdas. Y puede que haya otras posibles aritméticas, como que el PSOE pacte con Ciudadanos como pasó con Susana Díaz durante cuatro años. Para quien no quiera que gobierne Sánchez, el único voto seguro, no digo útil, sino seguro, fiable y necesario es al PP.

¿Aceptaría ser presidente sin ganar las elecciones?

No me planteo otra cosa que ganar las elecciones.

¿Reeditará el pacto de Andalucía?

Lo que hay que reeditar es una mayoría suficiente de gobierno liderada por el PP como partido ganador de las elecciones.

Ciudadanos parece manifestar incomodidad con la presencia de Vox en los pactos. ¿Teme que eso le acabe acercando al PSOE?

No. Soy muy respetuoso con los partidos constitucionalistas y en especial con mis exvotantes. No voy a decirle a nadie que se ha equivocado en su voto. Lo único que voy a hacer es narrar hechos. Ciudadanos a veces ha pactado con el PSOE y en el pacto de 2015 no solo firmó un acuerdo con Pedro Sánchez, sino que reclamó a Podemos que lo apoyara. Al final no salió porque Podemos no quiso. Dicho eso, hay antecedentes en los cuales el votante debe saber que Ciudadanos ya ha pactado con el PSOE.

Si fuera necesario, ¿pactaría unos presupuestos con nacionalistas vascos o catalanes?

No, lo único que pactaría con el independentismo en Cataluña es notificar cuándo y cómo se va a aplicar el 155.

¿Y con el nacionalismo vasco?

El PNV ha dejado claro dónde está. Creo que fue una gran deslealtad pactar los presupuestos con el PP y a los pocos meses apoyar la moción de censura. Ahora, tal y como vimos en el debate presupuestario, apelaron a que Sánchez siga siendo el presidente.

¿Cómo ve Aragón tras cuatro años de gobierno de Lambán?

Muy deteriorado en relación a cómo estaba gobernado por Luisa Fernanda Rudi. Yo creo que por eso tenemos una garantía de futuro con Luis María Beamonte. Más allá de que Lambán ha tratado de teatralizar sus discrepancias con Sánchez, hemos visto un PSOE de Aragón que ha sido el soporte de Sánchez en todas las votaciones con los grupos nacionalistas durante esta legislatura. Y en el Ayuntamiento ha sido Lambán y el PSOE el que ha facultado que un alcalde tan radical como Santisteve esté al frente de la capital aragonesa.

Lambán lleva tiempo acercándose a Ciudadanos y se especula con que Aragón pueda ser uno de los territorios en que haya un pacto entre las dos formaciones.

El votante de Aragón debe saber que si no vota al PP su voto puede ir a un nuevo gobierno de Lambán. No es una apelación al voto del miedo, sino a un voto ilusionante de cambio. En Aragón el cambio pasa solo por el PP. Y en Aragón las políticas económicas, territoriales y sociales eficaces pasan por Luis María Beamonte. Otra cosa es que otros partidos quieran disfrazarse de PP. El único que ha gobernado Zaragoza y Aragón de forma responsable, y por supuesto Huesca y Teruel, es nuestro partido. Todo lo demás es una incertidumbre que puede acabar en cualquier acuerdo que vaya en contra del interés de ese votante.

¿Sacrificaría el Ayuntamiento de Zaragoza en favor de Ciudadanos para garantizar la DGA o al revés?

Queremos gobernar la DGA y Zaragoza, Huesca y Teruel. Esto no se trata de intercambio de cromos. Se trata de ganar las elecciones y una vez ganadas queremos una mayoría suficiente para evitar que populistas, comunistas y socialistas sigan gobernando.

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