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Nacional

España estima que ingresará 600 millones de la 'tasa Google' para financiar las pensiones

El Gobierno, optimista  en el Plan de Estabilidad enviado a Bruselas, calcula que en 2019 ingresará 1.500 millones con "nuevas figuras".

Protesta por las pensiones en Zaragoza en una imagen de archivo
Protesta por las pensiones
José Miguel Marco

Habemus cifra y a tenor de cómo está la cosa en Bruselas, se ha calculado con un optimismo fuera de toda discusión. El Gobierno, en el Plan de Estabilidad aprobado el pasado viernes y enviado este lunes a la Comisión Europea, afirma negro sobre blanco que prevé ingresar ya este año 600 millones de la llamada 'tasa Google' y en 2019, podría acercarse incluso a 1.500 cuando en el conjunto de los 28 se habla de 5.000 millones, de ahí el optimismo. En total, 2.100 millones en dos años para paliar en parte los 3.300 millones que costará la subida de las pensiones acorde con el IPC exigida por el PNV y aceptada por el PP.

El 21 de marzo Bruselas promovió una tasa temporal del 3% sobre los ingresos de las grandes compañías de internet (Google, Facebook, Twitter, Apple, Uber...) para que los Estados miembros, ahora indefensos ante la economía digital, tengan armas ante su aparente elusión fiscal. Este tipo de compañías abona un Impuesto de Sociedades del 9,5% frente al 23% de las firmas tradicionales, y sus ventas crecen a un ritmo anual del 15% frente al 0,2% de otras multinacionales. Que hay un problema es más que obvio. Que no está nada claro cómo se solucionará, también.

Porque la propuesta del Ejecutivo comunitario cuenta con una fuerte división dentro de la UE, cuyas decisiones en política tributaria han de aprobarse por unanimidad y a día de hoy, al menos ocho están en contra (Irlanda, Luxemburgo, Malta, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Lituania y Reino Unido). Otra cosa es que España, como parece ahora, no espere al consenso europeo y abogue por una implantación unilateral que presenta a priori tantas ventajas (recaudatoria, sobre todo) como riesgos (perder competitividad).

Una fórmula intermedia es apostar por la cooperación reforzada para que un impuesto solo afecte a los países que lo aprueben. En este caso, lo positivo es que las grandes potencias como Francia, Alemania o Italia han cerrado filas en torno a la 'tasa Google'. Sin embargo, no suele ser buena compañera de viaje ya que fue la vía empleada para lanzar la 'tasa Tobin' a la banca y aún sigue durmiendo el sueño de los justos.

Más impuestos europeos

Sea como fuere y como el ministro de Economía, Román Escolano, señaló el pasado sábado en Sofía, España tiene muy claro que quiere implantar este tributo "cuanto antes". Tanto que llegó a pedir el apoyo de la oposición y el propio Pedro Sánchez, ya el mismo sábado, sugirió el apoyo de los socialistas.

"Se aplicará únicamente a empresas con un elevado importe de ingresos anuales, de forma que no afecte a las pymes, y sólo gravará por los ingresos derivados de la prestación de determinados servicios digitales, que son los más difíciles de capturar por los sistemas tributarios vigentes", se señala en el documento español.

No detalla, por contra, cómo se calculan esos 1.500 millones que prevé recaudar en 2019. Es muy posible que no todo este dinero proceda de la 'tasa Google' e incluya otro tipo de ingresos. El propio texto habla de "la adopción de nuevas figuras tributarias en línea con las iniciativas encuadradas en la cooperación y coordinación tributaria europea". ¿Quizá el nuevo impuesto al plástico?

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