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Nacional

Comienza la exhumación de los dos hermanos de Calatayud en el Valle de los Caídos

Las Justicia ha permitido recuperar los cuerpos de Manuel y Antonio Lapeña. También los de Pedro Gil Calonge y Juan González Moreno.

Comienza la exhumación de los dos hermanos de Calatayud en el Valle de los Caídos
Comienza la exhumación de los dos hermanos de Calatayud en el Valle de los Caídos
Enrique Cidoncha

Los peritos han empezado este lunes los trabajos para la exhumación de cuatro personas muertas en la Guerra Civil española y enterradas en el Valle de los Caídos, donde están los cuerpos de miles de víctimas de la contienda así como el del dictador Francisco Franco.

En medio de una gran expectación y con un dispositivo de seguridad estricto han comenzado las labores de los peritos, que han sido escoltados por agentes de la Guardia Civil.

Después de años de disputas legales, la Justicia permitió la exhumación de los hermanos Manuel y Antonio Lapeña, así como de Pedro Gil Calonge y Juan González Moreno, a petición de sus respectivas familias.

Está previsto que en un primer momento los peritos analicen la situación del osario de la cripta del sepulcro y emitan un informe técnico sobre la situación probable de los osarios y la forma en que se podría acceder a ellos.

El Valle de los Caídos es un monumental mausoleo que Franco hizo construir en un lugar próximo a la Sierra de Guadarrama, en la periferia de Madrid.

La polémica rodea desde hace años el uso de ese mausoleo, donde reposan miles de víctimas de ambos bandos, aparte de acoger la tumba de Franco y de José Antonio Primo de Rivera, líder del partido fascista Falange Española, que fue fusilado por los republicanos en los primeros meses de la guerra.

Hermanos Lapeña

Manuel y Antonio Ramiro Lapeña fueron fusilados en Calatayud en 1936 y trasladados al Valle de los Caídos. En su auto, el juez consideró que existe una "alta probabilidad" de que los restos cadavéricos se encuentren en los columbarios comprendidos entre el 2061 y 2069 de la cripta principal, por lo que entiende que la "única forma de acreditarlo" es a través de la prueba de ADN.

El magistrado entiende que la exhumación se encuadra en "el derecho a una sepultura digna" que "está indisolublemente unido a la dignidad propia de todo ser humano, con independencia a la forma en la que falleció".

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