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Nacional

El exmilitar acusado de disparar a un menor lo niega pero admite tener un arma y gran puntería

José A.S. se enfrenta a una petición de siete años de prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa.

El hombre acusado de disparar con una carabina de aire comprimido desde una ventana de su casa a un niño de 11 años que jugaba en una calle de Madrid ha reconocido este lunes que poseía un arma de estas características y que goza de gran puntería, ya que trabajó como militar dos años, pero ha negado los hechos.

Así lo ha indicado en el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Madrid el procesado, José A.S., quien se enfrenta a una petición de siete años de prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa.

Según el escrito de acusación de la Fiscalía, José A.S. se encontraba en su domicilio de la calle de la Virgen de la Oliva de Madrid el 23 de julio de 2013 cuando, a las 20.00, cogió su carabina de aire comprimido de calibre 4,5 milímetros y disparó, con ánimo de ocasionarle la muerte, al niño desde su ventana.

El menor caminaba en ese momento por la zona peatonal de la citada calle cuando el proyectil impactó en su pecho, donde aún permanece alojado, por lo que cayó automáticamente al suelo.

Durante su declaración, José A.S. ha indicado que es inocente, ya que no se encontraba en su vivienda durante el momento de los hechos, porque había salido a pasear a su perro después de llegar de trabajar.

A pesar de esto, ha admitido que poseía un arma con las mismas características que las descritas por la fiscal, así como munición de calibre 4,5 y 5,5 milímetros.

Y ha indicado que goza de una gran puntería, ya que trabajó como militar durante dos años, pero ha explicado que únicamente la ponía en práctica disparando la carabina en la casa de su familia en el pueblo.

El acusado ha sostenido que tenía buena relación con el menor, hijo de unos vecinos, así como con sus amigos, a quienes solía ver cuando jugaban por fuera de su vivienda.

Aunque ha señalado, a preguntas de la fiscal, que en dos ocasiones tuvo problemas con ellos porque estaban "gritando y chillando" cerca de una de las ventanas de su domicilio, situado en una primera planta, mientras él intentaba descansar tras una larga jornada de trabajo.

Este lunes también ha declarado como testigo el menor herido con la carabina, quien ha explicado que se encontraba en la calle jugando al fútbol cerca del edificio donde vive el acusado la tarde en la que se produjo el incidente.

Según su versión, minutos antes del disparo, José A.S. llegó a su casa de trabajar y les indicó a él y a un amigo que no hicieran ruido en la calle porque estaba cansado y necesitaba dormir.

Tras lo cual, quince minutos más tarde, sintió el impacto del balín en el pecho y cayó al suelo, desde donde vio como alguien introducía en ese momento un objeto alargado por una de las ventanas de la casa del acusado y luego la cerraba.

Por último, han testificado varios de los policías que intervinieron en la investigación, quienes han detallado que fueron los propios vecinos los que señalaron a José A.S. como principal sospechoso, debido a que ya había tenido problemas con los niños en otras ocasiones.

A lo que se sumó el hecho de que el procesado disponía de un arma con el mismo calibre que el utilizado para disparar al niño, que entregó voluntariamente después de prestar declaración, y que su coartada no se sostenía, ya que nadie le había visto pasear a su perro aquella tarde después de llegar del trabajo.

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