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Nacional

El arzobispado de Burgos reconoce que una menor se sometió a 13 exorcismos

?La niña, que estuvo ingresada por ansiedad y anorexia, fue obligada por los padres a acudir a varias sesiones para expulsar el demonio

El arzobispado de Burgos reconoció este viernes que una menor burgalesa fue sometida a varias sesiones de exorcismo en Valladolid, con un exorcista "legítimamente nombrado" por su obispo, tras un intento de suicidio. Con la nota emitida por la jerarquía eclesiástica, la Iglesia ofrece su versión ante una información publicada este jueves por el 'Diario de Burgos' que aseguraba que la niña habría intentado quitarse la vida tras ser obligada a someterse por sus padres a 13 exorcismos.

Un juzgado de Burgos que estudia la posible existencia de varios delitos, entre ellos el de infligir lesiones graves y trato degradante.

En el comunicado se indica que los responsables eclesiales han hablado con los padres de la joven, que acaba de cumplir dieciocho años. Los progenitores sostuvieron que la decisión de llevar a su hija al exorcista fue "bastante posterior a su intento de suicidio".

Los padres, según el arzobispado, estimaron conveniente llevar a la niña al exorcista de Valladolid en el mes de abril. Las sesiones terminaron en junio de este año, ante el convencimiento de los padres de que el demonio había sido expulsado. Los padres también contaron a los investigadores del arzobispado que acudieron tiempo atrás a un exorcista de Madrid, aunque la niña no se sometió a ninguna ceremonia de purificación.

El caso se ha conocido a raíz de la denuncia presentada por algunos familiares de la joven, aunque los acusados no han recibido todavía ninguna notificación judicial.

De cualquier modo, el arzobispado de Burgos niega que el párroco de la iglesia burgalesa de Nuestra Señora del Rosario haya sido confesor habitual de la víctima y sostiene que tampoco ha tenido nada que ver con la decisión de llevarla al exorcista, como al parecer indica la denuncia de los familiares. De hecho, en la nota se asevera que las personas que hayan colaborado con los padres en este asunto lo han hecho a título personal, "nunca por mandato de la parroquia o del arzobispado". La nota concluye subrayando que los exorcismos son una práctica religiosa que se ha mantenido en la tradición de la Iglesia como un derecho de todos los fieles.

El Código Canónico exige que el exorcista sea nombrado por el obispo y que valore la oportunidad de realizarlo. El arzobispado de Burgos reconoce que el exorcista de Valladolid está "legítimamente nombrado" por su obispo.

Según el rotativo, la joven declaró ante la Policía que en mayo de 2012 comenzó con "unos problemas de anorexia acompañados por problemas nerviosos de ansiedad" y que dejó de comer "por hacer penitencia", la misma razón que le llevó a realizarse "cortes en las muñecas". Esta circunstancia indujo a los progenitores a pedir ayuda a un grupo religioso llamado Milicia de Santa María.

En su relato, la joven argumentó que sus padres interpretaron los ataques de ansiedad "como una posesión demoníaca", algo que les había sugerido un seminarista que estudiaba Teología y que manifestó a los progenitores que tenía unos sueños en los que aparecía la joven "ahogada por un demonio". A raíz del trastorno alimentario, la menor estuvo ingresada entre septiembre y noviembre del año 2012 en el servicio de psiquiatría infanto-juvenil del Hospital Clínico de Valladolid "por una sintomatología compatible con anorexia". Fue allí donde manifestó a los médicos que desde hacía unos meses tenía "un demonio dentro", que era "quien le engañaba e impulsaba a hacerse daño". En este sentido, indicó que la finalidad de no comer "no era adelgazar, sino castigarse".

En marzo de 2013, según el atestado policial, sus padres la trasladaron a un convento en la zona de Guadalix (Madrid), donde le fue practicado su primer exorcismo, mientras que los ingresos en el Hospital Clínico de Valladolid y en el de Burgos fueron continuos hasta mayo de 2013 y perdió el curso escolar.

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