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Los médicos insisten en castigar el mal uso de las urgencias cobrando

El presidente de la OMC sotiene que los españoles "entienden lo que entienden" y la educación no es suficiente para acabar con el mal uso de las urgencias.

El presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, se reafirma en su planteamiento de cobrar a los ciudadanos que hagan un mal uso "consciente" de la sanidad para evitar penalizar a toda la población mediante un copago sanitario, pese a la polémica suscitada.

Sendín ha precisado que con esa propuesta, "no formal", lanzada este lunes durante su intervención en el Foro de la Nueva Economía y en presencia de la ministra de Sanidad, Ana Mato, solo pretendía abrir una reflexión, con el objetivo de "generar la mejor eficiencia posible para no tener que tomar medidas más drásticas".

A pesar de que pidió que no se le malinterpretara, su planteamiento ha generado polémica y ha sido contestado por profesionales y pacientes, que abogan más por la pedagogía que por la penalización.

Según Sendín, "por la izquierda y por la derecha" se está planteando que se establezca un copago sanitario, con el que está "radicalmente en contra", porque afectaría a todos los ciudadanos por igual, "a los ricos, a los pobres, a los más necesitados y a los menos necesitados". "Eso es un disparate".

Pero ello no quita, ha insistido, en que hay un debate que abrir sobre "el mal uso consciente y voluntario", especialmente en tres casos: cuando se acude a urgencias hospitalarias en lugar de al centro de salud; cuando no se asiste a las citas de los especialistas, en un momento que las listas de espera "están disparadas", y cuando no se recogen las pruebas diagnósticas.

"Tendremos que preocuparnos de reducir al mínimo ese gasto innecesario, precisamente para evitar el copago", ha recalcado.

Y la solución ¿es cobrar?. Parece que sí, puesto que los españoles "entienden lo que entienden", ha señalado Sendín, quien ha insistido en que se trataría de que paguen "solo aquellos que voluntaria y conscientemente utilicen mal" el sistema.

"¿Una herida en una rodilla, una picadura de mosquito, un grano en la nariz o un niño con mocos son motivos de urgencia hospitalaria?", se ha preguntado el presidente de la OMC, quien ha asegurado que "de estas cuestiones es de lo que estamos hablando".

En su opinión, educar a la ciudadanía no es suficiente para acabar con el mal uso. No lo fue para reducir los accidentes de tráfico, que sí disminuyeron cuando se instauró el carné por puntos, ha recordado.

En contra de la penalización y a favor de la pedagogía sanitaria se ha mostrado la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), cuyo presidente, Albert Tomàs, ha señalado a Efe que no se puede culpar a la ciudadanía.

Para Tomàs, no es competencia de Sendín "decir si se tiene que multar o no a un ciudadano", cuando el problema radica en la infrafinanciación histórica del sistema sanitario, que "ahora, con los recortes, se ha agudizado".

El doctor Tomàs ha admitido de "evidentemente, hay excesos en el uso de la sanidad, pero hemos de mirar el por qué y no culpabilizar al paciente".

Además, en su opinión, la comparación con el carné por puntos es "odiosa". "Ir a más de 120 kilómetros por hora se elige, estar enfermo no".

A juicio de este anestesista, presidente también del Sindicato Médico de Cataluña, Sendín "se ha equivocado muchísimo" y más planteándolo al lado de la ministra, quien al ser preguntada respondió que se trataba de "una anécdota".

También desde la CESM, su secretario general, Francisco Miralles, ha señalado que la única misión de los médicos es atender y tratar lo mejor posible a los pacientes que solicitan asistencia, y que todos los demás aspectos organizativos o de financiación corresponden a las instancias administrativas y políticas.

Por su parte, la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) ha considerado que la propuesta atentaría contra la equidad de los ciudadanos más desfavorecidos y frágiles y ha explicado que entre el 15 y el 20 % de los usuarios de urgencias son normalmente personas mayores con varias enfermedades crónicas en fase de recaída.

También en la pedagogía ha incidido el presidente de la Alianza General de Pacientes, Alejandro Toledo, quien ha reconocido que habría que corregir el mal uso de la sanidad con educación y sensibilización, y no penalización.

La pretensión de la Alianza es que los pacientes sean responsables de la sostenibilidad del sistema y, para ello, "hay que disuadirles del mal uso, ya que hay gente que no tiene una conciencia clara de lo que significa el coste que conlleva".

"Pero siempre -ha insistido- a través de una educación preventiva y no de penalizaciones". "Este país está suficientemente penalizado ya".

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