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Interior quiere que la UE que ayude a España ante la fuerte presión migratoria

El ministro de Interior se reunirá con la comisaria de Interior de la Comisión Europea, Cecilia Malsmtröm.

Interior busca fórmulas legales para "devolución en caliente" de inmigrantes

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, participará este lunes en una reunión con sus homólogos de la UE, a quienes planteará la necesidad de que la Unión ayude a España para gestionar la fuerte presión migratoria que están sufriendo las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

Desde el convencimiento de que estos dos territorios también son frontera de la UE, Fernández Díaz aprovechará la convocatoria del Consejo de Ministros de Justicia y Asuntos de Interior de la Unión Europea (JAI), que se celebrará en Bruselas, para formular a sus socios la necesidad de que se implique en un asunto que también les compete y afecta.

Además de la lucha contra la inmigración irregular, el encuentro servirá para debatir la firma de la declaración conjunta de la Asociación de Movilidad entre la UE y Túnez, la propuesta de reglamento de Europol o la de la Directiva de Protección de Datos, entre otros asuntos de la agenda europea.

Pero antes, Fernández Díaz se reunirá con la comisaria de Interior de la Comisión Europea, Cecilia Malsmtröm, muy crítica con la actuación de la Guardia Civil el pasado 6 de febrero en Ceuta, cuando fallecieron ahogados quince inmigrantes subsaharianos que trataban de llegar a nado a la costa española desde Marruecos.

Según han informado fuentes de Interior, el ministro no va a dar explicaciones a Malsmtröm sobre lo sucedido el pasado día 6, sino que va a complementar la información que por el cauce oficial ya le hizo llegar hace unos días sobre la tragedia.

En la reunión va a plantearle además propuestas "muy concretas", que las fuentes no han precisado, para lograr una implicación de la UE en la lucha contra la inmigración irregular y también le informará de la realidad de las fronteras de Ceuta y Melilla.

El suceso del pasado día 6 ha sido polémico por el lanzamiento por parte de los agentes de pelotas de goma y otro material antidisturbios cuando los subsaharianos pretendían alcanzar la costa, unas críticas a la Guardia Civil sobre las que habló ayer el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez.

Martínez defendió la actuación de los agentes y avisó de que "aparecer débiles o divididos en algo tan importante como la defensa de la frontera de España y de la UE es el mejor regalo" que se puede hacer a las mafias de tráfico de inmigrantes.

Tras el suceso, la Dirección General de la Guardia Civil envió una instrucción verbal a los agentes que controlan los perímetros fronterizos que establece el uso de escudos, defensas de goma y disparos de fogueo, en tanto que el de pelotas de goma y botes de humo se limitará a circunstancias muy extremas.

Desde ese día, se han registrado tres entradas masivas a Melilla en solo once días, la última el pasado viernes cuando lograron entrar en la ciudad autónoma más de 200 inmigrantes.

En total, se calcula que han podido entrar casi 500 subsaharianos, lo que ha provocado que el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla se encuentre totalmente saturado con unas 1.300 personas, casi el triple de su capacidad, que es de 480.

Independientemente del debate sobre si esta nueva oleada haya podido ser consecuencia de un "efecto llamada", el Gobierno decidió el pasado viernes reforzar la presencia de la Guardia Civil en Melilla con el envío este fin de semana de un módulo de intervención rápida del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) del instituto armado.

El ministro ha defendido en los últimos días que España no puede combatir el fenómeno de la inmigración en solitario, algo en lo que que el presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy, también ha insistido.

Rajoy ha asegurado que necesita la ayuda de la UE en esta materia y ha considerado un "imperativo" la política integrada de todos los países en el asunto migratorio. 

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