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Recortes en Sanidad y Educación

Los sectores escolar y sanitario denuncian la ambigüedad sobre los nuevos ajustes

Varias organizaciones médicas y educativas critican la incertidumbre que generan las reformas anunciadas por el Gobierno.

Representantes del sector sanitario y educativo han criticado la ambigüedad y la incertidumbre que generan las reformas anunciadas por el Gobierno para racionalizar los costes y la viabilidad de estos servicios públicos, y han reclamado una mayor concreción.

Consultadas, varias organizaciones médicas y de pacientes han señalado que el sistema sanitario necesita reformas para garantizar su sostenibilidad y concretarlas en un Pacto de Estado, pero han advertido de que no se pueden hacer a cualquier precio.

En general, varios sindicatos y organizaciones de padres y alumnos han negado que quede margen para lo que han llamado "recortes" y han considerado que este camino es erróneo.

Racionalizar las políticas sanitarias con las comunidades

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha explicado que se van a racionalizar y coordinar políticas sanitarias y educativas con las comunidades autónomas, y a eliminar redundancias para que sean sostenibles.

Aunque el Gobierno no contempla el establecimiento del copago sanitario para corregir el déficit, De Guindos ha matizado que sí estudia la posibilidad de un pago progresivo según la renta, asunto éste que el PP ha considerado una "reflexión personal" del ministro.

De la inconcreción del Gobierno se ha quejado el secretario general de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y portavoz del Foro de la Profesión Médica, Patricio Martínez, quien ha lamentado que "no sabemos por dónde van a ir las reformas".

Ambas organizaciones tienen claro que el Pacto por la sanidad es necesario, imprescindible y urgente, y que debe salvaguardar las actuales prestaciones asistenciales.

A juicio del doctor Martínez, el copago no sería suficiente para lograr una financiación adecuada y, por tanto, sería "una medida alternativa después de otras muchas, entre ellas, hacerle un lifting claro y en profundidad a todo el sistema burocrático y administrativo de las comunidades autónomas".

El portavoz de la Federación de Asociaciones de Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), Marciano Sánchez Bayle, ha manifestado su temor de que el concepto "ajustes" esconda "recortes importantes".

Según esta federación, la sanidad necesita financiación suficiente, que debe proceder de los impuestos; y hay que evitar "despilfarros absurdos".

Para mejorar la eficiencia del sistema, propone reducir el gasto farmacéutico, evitar la sobreutilización tecnológica y acabar con la llamada colaboración público-privada, tres medidas que, ha explicado, supondrían un ahorro de entre 7.000 y 8.000 millones de euros anuales.

La FADSP está "totalmente" en contra de establecer un copago, ni siquiera en función de la renta.

En nombre de los usuarios, Alejandro Toledo, presidente de la Alianza General de Pacientes, ha lamentado que "cada día nos despertemos con una noticia nueva que nos sorprende" y ha manifestado su disposición a colaborar en la sostenibilidad del sistema, "pero no a cualquier precio".

Toledo ha advertido de que no se puede consentir que se pierda el carácter de universalidad de la sanidad y se ha mostrado en contra del copago por renta, pues "ya paga más el que más tiene en función del IRPF". "Esto es abrir un melón que no sabemos a donde nos puede llevar", ha añadido.

Educación

Entre la comunidad escolar, el presidente de Enseñanza del sindicato de funcionarios CSI-F, Eliseo Moreno, ha manifestado una "sorpresa total" cuando la educación está ya "bajo mínimos", así que el margen de maniobra es "muy pequeño".

Si continúan los "recortes", el "descalabro será seguro", además de recordar que los sindicatos de la educación pública ya acordaron con el Ministerio en 2011 rebajar las subvenciones públicas que reciben un 36% en tres años.

Jesús Pueyo, secretario general del sindicato FSIE intuye que serían "recortes sobre recortes", lo que ha denominado una "locura" cuando los políticos, del signo que sean, se llenan la boca de decir que la educación es el motor fundamental.

El presidente de la confederación de padres CEAPA, Jesús Sánchez, no sabe de dónde más hay que quitar, "dónde más se van a meter las tijeras", dada la reducción del presupuesto de educación en más de un 21 por ciento para 2012.

El presidente de CONCAPA, Luis Carbonel, ha enfatizado que reducir costes en educación es un "error", incluso en tiempos de crisis, puesto que aquella no es un gasto, sino una inversión.

"Estos temas deberían explicarse muy bien por el Gobierno y, a ser posible, deberían contar con el consenso, no de los sindicatos, sino de los destinatarios de la educación, que son los padres, que son los que representan a los hijos".

Esta organización pide que se prescinda de la futura asignatura de Educación Cívica y Constitucional y apunta a que aumente la ratio alumnos/profesores al tiempo que se mejora la formación de los docentes.

La presidenta de la Coordinadora de Representantes de Estudiantes de las Universidades Públicas (CREUP), María José Romero, lamenta la incertidumbre "muy grande" que origina este tipo de anuncios y recuerda que la educación es un "bien público".

"La Universidad puede ser muy eficiente, como todo, pero que sea a costa de subir las tasas de matrícula, como se está oyendo, desde luego que no", advierte.

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