Despliega el menú
Motor

¿Hasta cuándo tienen que viajar en silla los niños?

Para evitar que los más pequeños, y más vulnerables, se conviertan en víctimas en los accidentes de tráfico, hay que cumplir con los requerimientos exigidos por el Reglamento General de Circulación.

Si para algo han servido las últimas campañas realizadas por la Dirección General de Tráfico (DGT) es para concienciar sobre la importancia de la seguridad vial. Durante la época estival, periodo en el que se suceden las operaciones salida y llegada en casi todos los puntos del país, se producen un gran número de accidentes. Para evitar que los más pequeños, y más vulnerables, se conviertan en víctimas de esta lacra, hay que cumplir con los requerimientos exigidos por el Reglamento General de Circulación.

Este conjunto normativo establece la obligatoriedad del uso de dispositivos y sistemas de retención infantil homologados a todos los menores de edad de estatura igual o inferior a 135 centímetros.

En los vehículos de hasta nueve plazas, incluido el conductor, los niños deberán utilizar sistemas de retención infantil debidamente adaptados a su talla y peso. Además, dichos ocupantes deberán situarse en los asientos traseros. Excepcionalmente podrán ocupar el asiento delantero, en los siguientes casos:

Cuando el vehículo no disponga de asientos traseros. Cuando todos los asientos traseros estén ya ocupados por los menores. Cuando no sea posible instalar en dichos asientos todos los sistemas de retención infantil.En caso de que ocupen los asientos delanteros y el vehículo disponga de 'airbag' frontal, únicamente podrán utilizar sistemas de retención orientados hacia atrás si este sistema ha sido desactivado.

En los vehículos de más de nueve plazas, los ocupantes de tres o más años también deberán utilizar sistemas homologados debidamente adaptados a su talla y peso. Cuando no se disponga de estos sistemas, usarán los cinturones de seguridad, siempre que sean adecuados a su talla y peso.

Multas

Al no tocar el suelo, el cinturón no protege de lesiones graves ni evita que los menores salgan despedidos en caso de sufrir un accidente. Por eso, la falta de instalación y la no utilización de los cinturones de seguridad y otros sistemas de retención infantil homologados tendrán la consideración de infracción grave o muy grave. Las sanciones aparejadas al incumplimiento de esta norma pueden suponer la pérdida automática de tres puntos en el carné de conducir y una multa económica de 200 euros.

Aunque la tarea de abrocharles el cinturón pueda resultar tediosa, proceso que puede facilitarse a través de la 'técnica del huevo', el uso de los dispositivos de retención infantil reduce de forma considerable el número de víctimas en carretera.

Etiquetas
Comentarios