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Consejos para poner el coche a punto antes de las vacaciones

Al llegar la época estival es muy importante realizar una revisión rutinaria del vehículo para no llevarse ninguna sorpresa desagradable.

En verano es muy importante poner a punto el vehículo para evitar sustos innecesarios.
En verano es muy importante poner a punto el vehículo para evitar sustos innecesarios.
Pixabay

Escapadas a la montaña, a la playa, al pueblo de los abuelos o a esa ciudad costera que tantos buenos recuerdos nos trae. El verano es una época de desplazamientos masivos, según se encarga de recordarnos, día sí y día también, la Dirección General de Tráfico, que nos anima siempre a ser muy prudentes y cuidadosos al volante.

Y el verano es también la época del año que más afecta a nuestro vehículo, ya que las altas temperaturas y el uso más frecuente del mismo conforman un binomio peligroso.

Por este motivo, y para evitar males mayores, os mostramos una serie de consejos para cuidarlo y disfrutar de los desplazamientos que hagamos con él de norte a sur y de este a oeste, no solo de España, sino también del resto de Europa.

Visita obligada al taller. Independientemente del tipo de viaje programado, antes de realizar un desplazamiento de importancia hay que ir al taller para hacer una revisión general del vehículo. Hay que hacer una comprobación de niveles, tanto del aceite, como del refrigerante o del líquido limpiaparabrisas. Además, hay que revisar la carga de la batería, el funcionamiento de las luces y el sistema de frenos. Neumáticos a punto. Es fundamental, en cada salida más larga de la cuenta, comprobar la presión de neumáticos y ajustarla al nivel de carga que en esos momentos lleve el vehículo. Temperatura del motor. En un viaje largo, el motor sufre mucho. Por este motivo, hay que prestar mucha atención a la aguja de la temperatura. Si el indicador roza el rojo es fundamental hacer una parada en el camino, descansar y reanudar la marcha después de que el coche haya estado un tiempo en reposo. En caso contrario, si se sigue circulando, se puede provocar una avería mayor. Aparcar a la sombra. A la hora de estacionar el vehículo es muy importante intentar hacerlo a la sombra, ya que con esta medida se evitará que el coche esté muy caliente cuando vuelvas a arrancar y de paso ayudarás a que no se estropeen por el sol la pintura y la carrocería. Para aminorar el efecto de los rayos de sol también se recomienda el uso de parasoles, una medida muy efectiva para reducir la temperatura interior y, sobre todo, para evitar quemarnos cuando pongamos las manos en el volante. Cuidado con el salitre. Si viajas a la playa, hay que ser especialmente cuidadoso con el salitre, que afecta mucho a la pintura. Para evitarlo hay que lavar el coche con frecuencia y, si es posible, aplicar cera con absorbente de rayos ultravioleta. Aire acondicionado. Con las altas temperaturas es fundamental revisar los sistemas de refrigeración del vehículo para evitar que se caliente más de la cuenta. Hay que poner a punto el aire acondicionado o el sistema de climatización, en un taller donde comprobarán si es necesario recargar el gas refrigerante, que es el encargado de enfriar el vehículo mediante un circuito de compresión. Más información en el Suplemento On The Road

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