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Opel

Siglo y medio construyendo el futuro

Opel cumple este año su 150 aniversario. Un fabricante que pasó de hacer máquinas de coser a ser uno de los mayores productores de coches de Europa. Su objetivo actual y de futuro, ahondar en la electrificación.

Siglo y medioII construyendo el futuro
Siglo y medioII construyendo el futuro
OPEL

Con las doce campanadas de comienzo de 2012, los empleados de Opel no alzaron sus copas solo para brindar por el Año Nuevo, sino que también lo hicieron por el inicio del año del 150 aniversario de Opel. En 1862, el fundador, Adam Opel, difícilmente podía imaginarse que un día su firma sería un uno de los mayores fabricantes de automóviles de Europa.

En 1862, el creador utilizó el taller de cerrajería de su padre en Rüsselsheim (Alemania) para fabricar máquinas de coser. El negocio despegó. Pronto empezaron a vender bicicletas y, en 1886, el modelo llamado Velocípedo se lanzó al mercado. Esas bicicletas rápidamente se hicieron populares. A mediados de 1920, Opel se había convertido en el mayor fabricante de bicicletas del mundo. Entre tanto, las motos se habían unido a la oferta. La historia de los automóviles de Opel comenzó en 1899, siendo la segunda marca alemana más antigua, tras Daimler-Benz.

Un nuevo siglo

En el otoño de 1902, Opel presentó el coche a motor con patente Lutzmann, con un propulsor de 10/12 cv. El coche logró gran popularidad en poco tiempo. En 1906 ya habían salido de la línea de producción más de 1.000 de aquellos. Hacia 1914, Opel había superado a sus competidores y era el mayor fabricante de automóviles en Alemania. La marca se creó su propia fama como fabricante de modelos populares y asequibles que fueron éxitos de ventas como el 'doktorwagen' (coche del doctor), de 1906, o el 'puppchen' (muñequita), de 1914. Estos modelos sentaron las bases del espíritu de la compañía Opel por desarrollar vehículos de gran calidad, fiables y asequibles para un amplio espectro de clientes.

Los años veinte encarnaron el espíritu de Opel que perdura hasta hoy en día. Esta fue la época de los modelos 'laubfrosch' (rana del árbol) y el 'rakete' (cohete). El pequeño 4/12 CV fue conocido con el apodo de rana del árbol, ya que estaba pintado en un color verde claro. En 1924, Opel fue el primer fabricante alemán que utilizó una línea de montaje automatizada. Además, la compañía comenzó a realizar espectaculares pruebas con cohetes, que acaparaban todos los titulares de prensa.

El año 1929 marcó el comienzo de los tiempos duros en la industria del automóvil. Millones de personas perdieron su empleo en la gran crisis económica global. La economía mundial se colapso como un castillo de naipes al final de los felices años veinte. Sin embargo, Opel reaccionó rápidamente y encontró un fuerte socio en el gigante americano General Motors. El fabricante de Rüsselsheim pudo consolidar su posición en el mercado y, en 1935, fue capaz de elevar su producción anual hasta por encima de los 100.000 vehículos. Entre sus productos estaba el camión 'blitz' (rayo), que se fabricaba en la planta de Brandemburgo (Alemania). En aquel tiempo, el fabricante de Rüsselsheim lanzó una gran innovación: el Olympia, que fue el primer coche alemán de producción con una carrocería auto portante hecha exclusivamente de acero. Un año después, la compañía estableció las bases de una historia de éxito de más de 75 años en el segmento compacto que llega hasta nuestros días. Comenzando con el primer Kadett, ha habido una tradición sin fisuras, hasta hoy, con la gama Astra. En 1936, Opel era el mayor fabricante de coches europeo con una producción de más de 120.000 vehículos.

El resurgir

Tras la suspensión de la producción civil durante la Guerra Mundial, Opel reanuda el trabajo en la época de la reconstrucción alemana. El milagro económico germano asocia con muchos nombres de modelos de Opel, como Olympia, Olympia Rekord, Rekord P1 y Kapitän, al mismo tiempo que muchos hogares iban siendo equipados con refrigeradores de Opel llamados frigoríficos, para mantener los alimentos frescos. En 1962, coincidiendo con el centenario del nacimiento de Opel, se inauguró la segunda planta de la marca en Bochum, donde se fabricaba el Kadett de aquel momento. En los años sesenta nacen numerosos nuevos modelos que consolidan la reputación emocional y deportiva de Opel, incluyendo los legendarios e icónicos Commodore, Manta y GT. Opel también tenía una fuerte presencia en el segmento superior con su gama KAD (Kapitän, Admiral y Diplomat) que posteriormente serían remplazados por los Senator y Monza.

En 1971 salió de las líneas de producción el Opel diez millones y, un año más tarde, es el fabricante alemán de mayor éxito. Una nueva gama de modelos ve la luz en Rüsselsheim, enfocados a la seguridad, el consumo y el respeto medio ambiental.

Llega a Aragón

En 1982 inaugura su entrada en el segmento de los coches pequeños con el Corsa, al tiempo que construye una fábrica completamente nueva destinada a la fabricación de este modelo en Aragón, en Figueruelas (Zaragoza).

En 1991, el sistema de seguridad de Opel hace su debut en el Astra. Incluye protección ante impactos laterales, rampas en los asientos y pretensores en los cinturones. La marca demostró una vez más que es una iniciadora de tendencias con el nuevo Frontera. Este modelo destinado al ocio fue uno de los predecesores del movimiento SUV y rápidamente se convirtió en el líder del segmento. En 1992, Opel abrió las puertas de la factoría de Eisenach (en ese momento, la planta de fabricación de automóviles más moderna del mundo). Entonces Opel lanzó varios modelos. En 1997, Opel se convirtió en el primer fabricante europeo en ofrecer un económico motor de tres cilindros, al lanzar el Corsa al mercado. En 1999, el Zafira hizo su debut. La compañía estableció las bases de lo que sería el bum del segmento de monovolúmenes compactos y estableció nuevos estándares de flexibilidad interior para los coches familiares. También en ese año, Opel celebró un glamuroso aniversario de producto: de las plantas de producción habían salido 50 millones de coches Opel.

Con el lanzamiento del Insignia en 2008, Opel llevó a cabo el reposicionamiento de la marca: el nuevo modelo tope de gama inauguró una nueva filosofía de marca: combinar el arte escultural con la precisión alemana. Esta idea se ha continuado con los recientes Zafira Tourer y Astra GTC.

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