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EE. UU.

Washington cree "provocadora" la visita del líder de Irán al Líbano

Mahmud Ahmadineyad considera que ambos países comparten "los mismos intereses y los mismos enemigos".

La Casa Blanca calificó ayer de "provocadora" la visita a Líbano del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, y denunció que el mandatario de la República Islámica olvida las condiciones económicas y sociales por las que atraviesa su país. Tras reunirse con su homólogo libanés, Michel Suleiman, Ahmadineyad manifestó que ambos países comparten "los mismos intereses y los mismos enemigos".

El portavoz de la Presidencia estadounidense Robert Gibbs denunció que el presidente iraní mantiene "sus métodos provocadores", incluso "cuando deja a su país sumida en el desastre y confusión económica como resultado de sus acciones". Gibbs también lamentó que el viaje de Ahmadineyad manifiesta que el grupo chií libanés Hezbolá antepone su "lealtad a Irán a su lealtad a Líbano".

Reunión con Suleiman

El líder iraní ha utilizado su visita a Beirut para reafirmar su respaldo frente a una potencial amenaza israelí, un país visto como un enemigo por ambos países aliados. Esta buena relación es observada con preocupación desde Washington, que promueve el aislamiento internacional de Teherán como respuesta a su controvertido programa nuclear.

De hecho, Ahmadineyad abogó por un Líbano unido y fuerte frente a Israel, y recordó que Irán y el Líbano "comparten los mismos intereses y los mismos enemigos". El líder iraní hizo estas declaraciones junto a su colega libanés, Michel Suleiman, con quien se reunió poco después de llegar a esta capital para la visita oficial de dos días al país, la primera desde llegó al poder, en el 2005. El gobernante iraní dijo que el Líbano, por su actitud frente a Israel, "ha cambiado los planes enemigos en la región". El Ejército de este país, insistió, representa "la dignidad y la libertad no solo del pueblo libanés, sino también de toda la región".

Su colega libanés, por su parte, agradeció el apoyo de Irán al Líbano, en especial durante la guerra del 2006 contra Israel, y afirmó la necesidad de "salvaguardar la unidad nacional y la coexistencia, así como reforzar la seguridad nacional". Insistió en que debe hacerse presión sobre Israel para que cumpla con las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, y dijo que el Líbano "tiene derecho a recuperar sus territorios aún ocupados (por Israel)".

Ahmadineyad recibió un cálido recibimiento a su llegada al país libanés, incluida una lluvia de pétalos de rosa por las calles de Beirut. Entre los políticos que dieron la bienvenida al presidente iraní se encontraba incluso Samir Geagea, el presidente del partido cristiano Fuerzas Libanesas.

También el primer ministro sunita, Saad Hariri, acudió a saludar al invitado de Teherán. El presidente iraní lo alabó como "garante de la soberanía libanesa". Después, Ahmadineyad se desplazó al centro de Beirut para depositar flores en la tumba del padre de Hariri, Rafik Hariri, en un gesto de reconciliación.

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