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Internacional
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BIRMANIA

Washington acusa a la Junta Militar de Birmania de obstruir la ayuda humanitaria y provocar miles de muertos

El secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, aseguró que decenas de miles de personas podrían haber perdido la vida en Birmania tras el paso del ciclón 'Nargis' debido al obstruccionismo de la Junta Militar que gobierna el país y su oposición a la entrada de expertos y de ayuda humanitaria.

Gates acuso a los militares birmanos de hacerse los "sordomudos" ante las peticiones de la comunidad internacional para que permitan la entrada de más ayuda y cooperantes extranjeros.

El jefe del Pentágono comparó las reticencias del Gobierno birmano a aceptar la ayuda militar estadounidense con la actitud de Indonesia y de Bangladesh, países que también sufrieron catástrofes naturales en los últimos años. "Colaboramos con ambos países para aliviar el sufrimiento y respetamos escrupulosamente su soberanía", aseguró Gates.

"Con Birmania, la situación ha sido muy distinta, con un coste de decenas de miles de vidas", declaró durante una intervención en el Foro de Diálogo Shangri-La, un acto celebrado en Singapur y que cuenta con la presencia de autoridades del sector de Defensa de varios países. "Muchos otros países aparte de Estados Unidos también han vivido los obstáculos" de la Junta.

Gates aseguró que Washington ha intentado quince ocasiones que la Junta acepte más ayuda para paliar la actual crisis. "Muchos de los que están en esta habitación tienen gobiernos que han intentado implicarse, y se implican, con Birmania, pero han logrado una influencia cero para conseguir su apertura y que acepten la ayuda internacional", explicó.

"No hemos sido nosotros quienes han sido sordomudos en respuesta a las peticiones de la comunidad internacional, sino el Gobierno de Birmania. Nosotros hemos llegado. Ellos han dejado sus manos en los bolsillos", agregó.

Las autoridades de Estados Unidos ha enviado a Rangún varios aviones de carga con ayuda humanitaria, pero aseguran que esta ayuda hubiera sido mucho más útil si la Junta Militar hubiera permitido a los buques y aeronaves militares estadounidenses entregar estos suministros directamente en las zonas afectadas.

Sin embargo, la Junta ha rechazado la oferta, supuestamente por el temor a que una operación a gran escala de ayuda internacional pueda suponer una pérdida del control que ejercen los militares birmanos desde el golpe de Estado de 1962.

El balance oficial de muertos y desaparecidos es de más de 134.000, además de los 2,4 millones de personas que han quedado sin hogar.

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