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Internacional
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EL POLVORÍN DE MARRUECOS

Sahara Occidental: un callejón sin salida

El desmantelamiento del campamento de El Aaiún ha llevado a la zona a la peor crisis desde el alto el fuego de 1991Las instituciones internacionales han sido claras: Rabat no tiene soberanía sobre ese territorio.

Sahara Occidental: un callejón sin salida
Sahara Occidental: un callejón sin salida
REUTERS

"El Gobierno pone por delante defender los derechos de España". Esta declaración, realizada el pasado viernes por José Luis Rodríguez Zapatero, resume bien la postura del Ejecutivo español en los últimos 35 años en el Sahara Occidental, territorio que se ha convertido esta semana en un polvorín tras el desmantelamiento por parte de Marruecos del campamento a las afueras de El Aaiún. A falta de conocer en detalle qué ha sucedido, conviene intentar analizar cómo se ha llegado a esta situación, consecuencia de un largo proceso: desde la llegada de los primeros colonos españoles a la zona a finales del siglo XIX, pasando por la 'Marcha Verde' y por los sucesivos fracasos para convocar un referéndum.

¿Por dónde empezar? "Hay un dato del que se puede partir: la resolución 1514 de la ONU" (1960), explica Alejandro García, profesor de Historia en la Universidad de Murcia y autor del libro 'Historia del Sahara y su conflicto'. En ella, Naciones Unidas pidió el fin de la colonización en el mundo y la resolución de cada caso a través de un referéndum. "España decidió negociar directamente su salida del territorio con Marruecos y Mauritania, lo que entraba en conflicto con esta resolución. ¿Por qué? Porque España nunca había pensado en la posibilidad de una república nueva en un territorio tan complicado", relata García.

Justo antes de que una marea humana conocida como la 'Marcha Verde', organizada por Hassan II y auspiciada por EE. UU., entrara en El Aaiún, el Tribunal Internacional de La Haya fijó su posición sobre el estatus del territorio en octubre de 1975. "Este dictamen -dice Ángel Chueca, profesor de Derecho Público de la Universidad de Zaragoza y miembro del Seminario de Investigación para la Paz- reconoció que los habitantes del Sáhara Occidental no dependen de la soberanía de Marruecos, más allá de que hayan mantenido relaciones de vecindad en el pasado".

Informe de la ONU en 2002

Casi dos décadas después, en 2002, un informe de la ONU -desde 1975, este organismo ha emitido medio centenar de resoluciones sobre el conflicto- abundó en el mismo argumento: "El Acuerdo de Madrid no transfirió la soberanía sobre el territorio ni confirió" a Marruecos o Mauritania "la condición de potencia administradora", algo que España no podía hacer "unilateralmente". El origen del conflicto se puede situar en la espantada española, aunque con serios matices: el sentimiento local llevaba décadas hirviendo. De hecho, los intentos de Rabat por recuperar la zona desde 1956 (con la retirada de Marruecos por parte de España y Francia) se vieron favorecidos por el apoyo de miles de saharauis.

Tras la invasión marroquí del Sahara, el rey Hassan II primero y su hijo Mohamed VI han impulsado una política de inyectar población a la zona con un objetivo: distorsionar el censo de habitantes ante un eventual referéndum. "Debería utilizarse el censo de 1974, más los descendientes de estos. La población trasplantada artificialmente por Marruecos no debe incluirse en un referéndum; pasa lo mismo con la república turca de Chipre del Norte", opina Chueca.

Por otro lado, no hay que dejar de lado el importante papel que ha jugado en el conflicto la vecina Argelia, que surtió con Libia en los setenta -en el contexto de la Guerra Fría- de material bélico a la oposición saharaui. De hecho, García pone el acento en que, desde su punto de vista, el Frente Polisario ha sido "un rehén de Argelia". "Son peones de la nomenclatura argelina, en especial de los servicios de Información de este país", asegura. "Y hoy -añade-, los líderes (del Polisario) de 1975 tienen 60 años: ya no gozan de tanta popularidad y tanta vitalidad como entonces.

Pese a esta posible debilidad, el Polisario se ha encargado en los últimos días de alertar del riesgo de guerra civil en el Sahara Occidental. "Estoy seguro de que ese riesgo existe. Rabat está actuando torpemente al otorgar más derechos a la población trasplantada que a la autóctona", dice Chueca. Mientras, para García lo más relevante de esta crisis es que "ha emergido un nuevo actor" en el conflicto: "la propia población civil" saharaui.

Finalmente, ¿hay una solución posible? El profesor Alejandro García es categórico: "El pueblo saharaui no tiene ninguna posibilidad. Máxime cuando el consejo de seguridad de la ONU tiene dos miembros (EE. UU. y Francia) que no están dispuestos a violentar a Rabat, y esto lo dijo claramente en su día James Baker". Y más ahora: "Marruecos, la puerta del continente africano, está aislando a los grupos salafistas con una política de incondicional apoyo a Occidente", afirma. "No va a haber nunca un referéndum", insiste.

Una república sin poder. El Frente Polisario proclamó el 27 febrero de 1976 la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). En la imagen, festejos hace nueve años de esta proclamación, en su 25 aniversario.

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