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Internacional
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25 ANIVERSARIO

¿Quién mató a Olof Palme?

El primer ministro sueco fue asesinado el 28 de febrero de 1986 cuando salía de un céntrico cine de Estocolmo junto a su mujer. El caso todavía no se ha esclarecido. Pero ya da igual, hoy prescribe el delito.

Ofrenda floral en la tumba del primer ministro sueco en el 25 aniversario de su asesinato
¿Quién mató a Olof Palme?
AFP PHOTO

Un cuarto de siglo después del asesinato de Olof Palme un sinfín de incógnitas siguen planeando sobre el caso. Interrogantes que a partir de mañana no harán más que alimentar las muchas conspiraciones que han nacido desde que el 28 de febrero de 1986 un desconocido disparara por la espalda al entonces primer ministro sueco porque hoy, tras veinticinco años, prescribe el crimen.

Pese a que había sido víctima de varios intentos de asesinato, el primer ministro sueco nunca llevó escolta. Por eso, tal día como hoy hace 25 años, cuando salía del cine acompañado de su esposa Lisbet y un disparo por la espalda le segó la vida y una carrera política brillante, nada se pudo hacer por él.

El único procesado por su asesinato, un delincuente común llamado Christer Pettersson al que su Lisbet reconoció como autor material y que finalmente quedó en libertad por falta de pruebas, siempre ha parecido poca cosa teniendo en cuenta la talla de los enemigos del político sueco.

La Sudáfrica del Apartheid, los EE. UU. de la guerra de Vietnam o las dictaduras chilena, argentina y española engrosaban la larga lista de enemigos del estadista sueco. Porque Olof Palme era sobre todo un político con un discurso comprometido con la paz que no tenía cabida en el convulso siglo XX. Palme tenía tantos enemigos que nadie ha sido capaz de encontrarle un asesino.

Olof Palme y España

La relación del político sueco con España es extensa y, sobre todo, tortuosa. Dos de los intentos de asesinato que sufrió fueron ideados por la inteligencia del Chile de Pinochet para perpetrarse en sendas visitas del político a nuestro país en los años 1976 y 1984, pero ambos consiguieron neutralizarse.

Antes de esas visitas, Palme era persona non grata en España por su férrea condena de la dictadura franquista. Tal fue su oposición al régimen, que se le llegó a fotografiar recaudando donativos en las calles de Estocolmo, hucha en mano, para ayudar a la causa antifranquista. Quizá por ello existen ciertas teorías de la conspiración que relacionan a un cuñado de Francisco Franco, Fernando Polo, con su asesinato.

El Estado sueco ha invertido millones de euros para esclarecer el caso. Dentro de la Policía sueca existe el ‘grupo Palme’, encargado de la investigación. El material del caso ocupa 225 metros de estanterías, cifra que sigue aumentando, pues cada poco tiempo alguien acude a la policía a declararse autor del crimen. Las comisarías suecas ya han recibido a 130 personas que decían haber matado a Palme.

Los medios de comunicación, un seminario y hasta una obra de teatro se acercan estos días a la figura del político sueco que da nombre a calles y plazas de todo el mundo. La que la ciudad de Zaragoza le ha dedicado está situada en el distrito Universidad.

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