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Internacional

CATÁSTROFE EN EL CARIBE

Obama recluta a Bush y a Clinton para coordinar el envío de ayuda

El presidente de EE. UU. encarga a sus predecesores encauzar las donaciones públicas y privadas a través de una web.

El presidente Barack Obama anunció ayer la creación del Fondo Clinton-Bush para Haití para, con la ayuda de sus dos predecesores, organizar y promover entre la sociedad civil estadounidense los esfuerzos humanitarios y de reconstrucción en el país caribeño.

 

Flanqueado por los ex presidentes Bill Clinton (demócrata) y George W. Bush (republicano) en la Rosaleda de la Casa Blanca, Obama alabó la "extraordinaria generosidad" de EE. UU. hacia Haití y reafirmó el compromiso de su Gobierno con los esfuerzos de reconstrucción que, a su juicio, serán de "meses y años", es decir, de corto y largo plazo.

 

Tras una reunión de media hora, Obama dijo que Clinton (1993-2001) y Bush (2001-2009) "harán un trabajo extraordinario" al "aprovechar la increíble generosidad, el ingenio y el espíritu positivo del pueblo estadounidense" para ayudar a los "vecinos en crisis".

 

La tarea de sus antecesores en la Casa Blanca será encabezar un esfuerzo nacional de recabar donaciones individuales, de corporaciones, de organizaciones no gubernamentales y demás instituciones a través de la página de internet www.clintonbushhaitifund.org, explicó Obama.

 

Esta misión, cargada de simbolismo político por tratarse de ex mandatarios de partidos opuestos, evoca memorias de un esfuerzo similar tras el tsunami en Indonesia en 2004, cuando Bush reclutó a su padre y a Clinton para alentar la ayuda del sector privado.

 

El terremoto ha dejado decenas de miles de muertos, heridos y desplazados, además de cuantiosos daños materiales que, junto a cerca de tres millones de damnificados, supone la primera gran crisis humanitaria del Gobierno de Obama. La Cruz Roja ha calculado que unas 50.000 personas han perdido la vida en el terremoto, que ha dejado decenas de miles de heridos desplazados, y cuantiosos daños materiales.

 

El dinero que recaude el Fondo Clinton-Bush se canalizará no solo para las necesidades inmediatas como agua potable, comida, atención médica y el establecimiento de albergues, sino también para las tareas de reconstrucción a largo plazo.

Para Bush, la forma más eficaz de ayuda es mediante donaciones monetarias. "Sé que mucha gente quiere enviar mantas y agua. Solo envíen dinero", dijo Bush quien, junto a Clinton, se comprometió a que "se gastará sabiamente".

 

Clinton, enviado especial de Naciones Unidas para Haití, se mostró personalmente afectado por la tragedia ya que, según recordó, se había alojado muchas veces en hoteles que ahora son escombros y conoció y cenó con muchas personas que han fallecido en el terremoto.

 

Además del envío de equipos militares y médicos y suministros de ayuda humanitaria, el Gobierno de EE. UU. dijo que otorgará el Estatus de Protección Temporal (TPS) durante 18 meses para los haitianos que viven ilegalmente en el país.

Estatus especial

El TPS es un beneficio migratorio que ofrece EE. UU. a personas que no pueden regresar a su país por conflictos armados y desastres naturales. Así, solo se otorgará a los haitianos que se encontraban en Estados Unidos antes el pasado día 12.

El vicepresidente Joe Biden y la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, viajaron ayer a la Pequeña Haití en Miami (Florida) para reunirse con líderes de la comunidad haitiana y reafirmar el apoyo estadounidense al país.

 

Mientras, los retos sobre el terreno son muchos y la clave es estrechar la coordinación y distribución de ayuda, según reconoció en conferencia telefónica desde Haití Tim Callaghan, asesor para Latinoamérica y el Caribe de la Oficina de Asistencia Extranjera para Desastres.

 

Callaghan dijo que se trata de "un esfuerzo masivo" que continuará durante todo el fin de semana, para el cual también se han establecido 14 puntos de distribución.

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