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EE. UU.

Obama apuesta por el empleo en su discurso

Las palabras del presidente sobre el estado de la Unión tuvieron visos electoralistas y una clara intención: «Ganar el futuro».

Ramón Díaz, un parado de Miami, sigue el discurso sobre el estado de la Unión de Obama desde el coche en el que vive.
Obama apuesta por el empleo en su discurso
JOE RAEDLE/AFP

El presidente de EE. UU., Barack Obama, apostó por lo seguro en su discurso sobre el estado de la Unión, en el que hizo hincapié en la economía y prometió, aunque sin dar muchos detalles de cómo lograrlo, centrarse en el empleo y la reducción del déficit. A primera vista, su apuesta dio resultado: un sondeo instantáneo de la cadena CNN indicó que a la mayoría de los estadounidenses que vieron la retransmisión les había gustado la intervención del presidente ante ambas cámaras del Congreso. Según esta encuesta, un 52% de los televidentes reaccionó muy positivamente al discurso, frente al 48% del año pasado. Un 32% declaró que su reacción fue más o menos positiva y un 15% consideró la intervención mala.

Obama, en su cuarta intervención ante el Congreso en sus dos años de mandato, llegaba en un momento dulce a esta alocución, considerada la más importante del año político estadounidense y en la que de modo tradicional los presidentes exponen sus prioridades para el curso.

En su alocución, el presidente quiso dispersar las nociones, ya apuntadas en algunos medios estadounidenses, de que se trataba del comienzo informal de su campaña para las elecciones. «Lo que está en juego no es quién gana las elecciones», aseguró Obama al comenzar su intervención, en la que reiteró su mensaje a la colaboración entre los dos partidos, que tan popular se ha demostrado entre los electores.

Los resultados que se logren estarán determinados por si se puede «colaborar a partir de mañana». «Creo que podemos. Creo que debemos», indicó. Es un llamamiento idealista, pero con los pies en la tierra. Al presidente no le queda otro remedio que buscar la colaboración republicana, visto que este partido controla desde enero la Cámara de Representantes.

Con los ojos en el electorado, Obama centró su discurso en la economía y la creación de empleo, la gran preocupación de los estadounidenses en momentos en los que el índice de paro es del 9,4% y se resiste a descender.

En un mensaje de visos electoralistas, instó a su país a «ganar el futuro», un lema que repitió en media docena de ocasiones. Y, aunque alejado de la pasión que demostró en el discurso de Tucson, propuso una serie de medidas que apelan tanto al electorado como a la oposición republicana.

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