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FRANCIA

Nicolas Sarkozy pide a sus ministros que pasen sus vacaciones en Francia

Intenta parar así la polémica por los viajes de Fillon y Alliot-Marie a Egipto y a Túnez.

Fillon, ayer.
Nicolas Sarkozy pide a sus ministros que pasen sus vacaciones en Francia
E. FOSTER/EFE

En un intento por cortar la polémica surgida por las estancias en Egipto y Túnez del primer ministro francés, François Fillon, y de la titular de Exteriores, Michèle Alliot-Marie, el presidente Nicolas Sarkozy pidió ayer a su Gobierno que pase sus vacaciones preferentemente en Francia.

Sus declaraciones al término del Consejo de Ministros aparecen como una recomendación el mismo día en que el propio Fillon anunció que en las próximas semanas se presentará un proyecto de ley relativo a la prevención de conflictos de intereses para los miembros del gabinete.

El año pasado, Nicolas Sarkozy se vio obligado a establecer una serie de consignas sobre el uso de los fondos públicos, al calor de otra polémica sobre dos secretarios de Estado que realizaron gastos desmesurados y tuvieron que dejar sus cargos, y con su intervención de ayer volvió a llamar al orden a los pesos pesados de su equipo.

Sin hacer alusión explícita a Fillon y a Alliot-Marie, el jefe de Estado francés recordó que «las exigencias contemporáneas en materia de moral pública se han reforzado estos últimos años» y lo que era «común hace todavía algún tiempo puede chocar en la actualidad».

Ante la alerta de que el semanario satírico 'Le Canard Enchaîné' iba a revelar ayer que el primer ministro fue invitado por el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, a pasar sus vacaciones de fin de año en ese país, el Ejecutivo francés se adelantó el martes a cualquier pregunta precisando las condiciones en que se realizó ese desplazamiento.

La declaración oficial señaló que Fillon, junto a su familia, fue alojado por las autoridades de ese país y utilizó un avión gubernamental egipcio para viajar de Asuán a Abú Simbel, pero aclaró que, por tratarse de una visita privada, el vuelo hasta Egipto fue pagado de su bolsillo.

A la oposición no le ha bastado esa pretensión de transparencia y la líder socialista, Martine Aubry, afirmó que se enteró «con consternación» de esa estancia «financiada por Mubarak», la cual ilustra, a su juicio, que «día a día se puede constatar claramente que el Gobierno ha perdido el sentido de espíritu público».

Este último episodio se suma al escándalo que rodea a Alliot-Marie desde que a principios de mes se filtrara que durante sus vacaciones navideñas en Túnez -iniciadas las protestas que provocaron la salida del poder de Ben Alí- usó un avión privado de un empresario próximo a ese líder.

 

Acalorada sesión

En una acalorada sesión de control al Gobierno en la Asamblea Nacional, Fillon defendió ayer que su viaje «respondió a una antigua y reiterada invitación de Mubarak» y que tuvo lugar respetando las reglas diplomáticas y de seguridad a las que obligan los desplazamientos de un primer ministro.

«Todas estas explicaciones contradictorias no cambian nada y han afectado ya la imagen de Francia. ¿No cree que empieza a ser demasiado?», preguntó el diputado del Partido Socialista Jean Mallot, sin reclamar sin embargo la dimisión que la oposición sí ha demandado a la titular de Exteriores en diversas ocasiones.

 

Preguntas de 10 franceses

Esta doble polémica estalla, además, la víspera de que Sarkozy intervenga en un programa de televisión para someterse a las preguntas de diez franceses y de los internautas sobre «cuestiones que preocupan a los ciudadanos», como el empleo, la educación o la seguridad.

Su participación en el mismo, planeada desde hace semanas, parece marcada ya por los viajes navideños de sus dos colaboradores, que, según afirmó ayer el periódico 'Le Monde', han vuelto inoperativa a corto plazo la «operación de reconquista» de Sarkozy, cuyo nivel de confianza por parte de los ciudadanos se encuentra en su nivel histórico más bajo.

Se espera que Sarkozy, que pasó sus vacaciones de Navidad en Marruecos, aborde esta cuestión en la intervención televisiva con el grupo de ciudadanos. «Es una cábala política montada contra Alliot-Marie», sostenía ayer el ministro francés de Relaciones con el Parlamento, Patrick Ollier. «¿Cuál va a ser el próximo episodio?», se preguntaba también, compartiendo a su pesar la misma cuestión que se hacen las filas de la oposición.

Michèle Alliot-Marie. La ministra francesa de Exteriores pasó en Túnez sus vacaciones de Navidad. Las inició una vez que se desataron las protestas populares contra Ben Alí. Utilizó un avión privado de un empresario próximo al ya ex presidente.

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