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EE.UU.

Misisipi acoge "in extremis" un debate crucial para McCain y Obama

El equipo de campaña de McCain informó que el candidato reconsideró su decisión de no acudir al debate y, pese a que el Congreso sigue embarcado en la negociación del rescate financiero, decidió enfrentarse al primer cara a cara.

La Universidad de Misisipi, famosa por su pasado racista, acoge el primer debate con un candidato negro a la Presidencia de EEUU, en el que se hablará de política exterior y, según todos los pronósticos, de la crisis financiera.

El careo entre los dos aspirantes a la Casa Blanca, el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain, estuvo precedido por casi 48 horas de incertidumbre tras la sorprendente solicitud de McCain de que se pospusiese la cita.

El senador realizó la petición el miércoles en respuesta a la gravedad de la crisis financiera que, adujo, requería su presencia en Washington para formar parte de las negociaciones del plan de rescate de la industria financiera.

McCain condicionó su asistencia al primero de tres debates de la campaña para las elecciones del 4 de noviembre entre los dos "presidenciables" a que se alcanzase un acuerdo bipartidista sobre el paquete de rescate, algo que no ha ocurrido.

El republicano explicó en un comunicado que ha reconsiderado su decisión ante su "optimismo" de que habrá pronto un acuerdo. El anuncio de que viajaba a Misisipi llegó menos de 10 horas antes del arranque del debate.

Pese a la incertidumbre de los dos últimos días, los responsables universitarios siguieron adelante con los preparativos en un campus inundado hoy con carteles sobre el evento y tomado por periodistas y satélites de televisión.

Ventaja de Obama

Las últimas encuestas muestran que Obama parte con ventaja para la cita pese a que la política exterior, tema oficial de la velada, es el plato fuerte de McCain. Un sondeo de la cadena de televisión CNN indica que casi seis de cada diez estadounidenses creen que el senador de Illinois ganará los debates, frente al 34 por ciento que piensa que McCain será el vencedor.

Fuentes de los dos equipos de campaña prevén que, dada la gravedad de la actual crisis financiera, la economía saldrá a relucir. "Siempre esperamos que se discutiese sobre comercio exterior y otros asuntos (económicos)", dijo Doug Holtz-Eakin, principal asesor económico de McCain, quien añadió que, dada la actual situación, es previsible que salgan a relucir preguntas adicionales sobre una crisis que tiene ya perfil internacional.

Similares expectativas tienen los asesores de Obama. "Estoy totalmente convencido de que el asunto que está en estos momentos en la mente de todos los estadounidenses se discutirá en el debate", dijo a Efe Brian Deese, subdirector económico de la campaña de Obama.

Se prevé que la guerra de Iraq, uno de los puntos de desencuentro entre los dos candidatos, acapare también buena parte del protagonismo, así como las diferencias de los dos contendientes en comercio exterior: McCain es un entusiasta del libre comercio, mientras que Obama es más proteccionista.

A esos se sumarán otros temas calientes en la esfera internacional como Irán, Afganistán y Corea del Norte, así como las relaciones con Rusia, China y Latinoamérica, entre otros.

Dennis McDonough, alto asesor de Obama en temas de política exterior, dijo que su equipo quiere poner de manifiesto las diferencias entre la fallida política exterior de la actual Casa Blanca, que él vincula a la de McCain, y la visión de Obama.

Kori Schake, asesora en política exterior de McCain, explicó que el objetivo de su campaña es poner de manifiesto las discrepancias en tres terrenos clave: Iraq, el comercio exterior y la actitud hacia aliados y enemigos.

Obama ha asegurado estar dispuesto a dialogar con líderes de países como Irán o Cuba, a lo que se opone tajantemente McCain.

Expertos como Bob Barr, profesor de la Universidad de California en Davis y co-autor de 12 libros sobre la Presidencia, señalan que lo más importante esta noche para los candidatos es evitar una metedura de pata o un error embarazoso.

"En muchos de estos debates el ganador y el perdedor se determinan en función de quién realizó un comentario estúpido o salido de tono", dijo Barr.

La imagen que proyecten los dos candidatos en una era televisiva como la que actual será también crucial: "Creo que el contenido visual de este debate será muy importante", insistió Barr.

Curt Reithel, de la Universidad de Wisconsin, dijo a Efe que el ganador del cara a cara será el que "logre articular una visión más clara sobre el futuro del país".

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