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CHINA

Millones de chinos guardan tres minutos de silencio las víctimas del terremoto

El sistema de irrigación y control de inundaciones del río Min se comenzó a usar hacia el siglo III AC, como solución a las continuas inundaciones que sufrían las poblaciones a orillas de esa corriente fluvial. El dique, a diferencia de las presas convencionales, podía ser levantado temporalmente para permitir el paso a barcos militares.

Millones de personas en China observaron tres minutos de silencio a partir de las 14:289 hora local en memoria de los miles de muertos que dejó el terremoto que sacudió el lunes pasado el suroeste de la región. El último balance oficial habla ya de 34.073 muertos y 245.108 heridos.

El presidente chino, Hu Jintao, el presidente del Parlamento, Wu Bangguo, el primer ministro, Wen Jiabao, y otros altos dirigentes del país como Jia Qinglin, Li Changchun, Xi Jinping, He Guoqiang y Zhou Yongkang también guardaron los tres minutos de silencio en la sede del Gobierno cntral en Zhongnanhai, en Beijing.

Además, en todo el país se escucharon sirenas aéreas, así como bocinas de coches, trenes y barcos en homenaje de los fallecidos mientras los ciudadanos guardaban silencio. La Bolsa china también suspendió durante esos minutos su actividad.

En la plaza de Tiananmen, donde la bandera nacional ondea a media asta, miles de personas gritaron "China fuerte y valiente" y "Wenchuan fuerte y valiente", en referencia al condado de la provincia de Sichuan donde se produjo el epicentro del terremoto.

Los tres minutos de silencio forman parte de los actos organizados con motivo de los tres días de luto nacional por los más de 34.000 muertos por el terremoto. Durante estos tres días, las banderas ondearán a media asta, los actos de ocio públicos se cancelarán y el releto de la antorcha olímpica también se suspenderá.

Muchos ciudadanos, incluidos algunos presentadores de televisión, visten prendas de color blanco, azul o negro, que en China simbolizan la solemnidad y la tristeza, en señal de respeto por los fallecidos en la tragedia.

Mientras tanto, a muchos kilómetros a la distancia, en la plaza del Palacio Potala, en Lhasa, capital de la región autónoma de Tíbet (suroeste), 26 voluntarios de las etnias tibetana y china se sentaron formando la silueta de un corazón, con velas encendidas en la mano como símbolo de luz y esperanza.

Según la tradición china, celebrar actos conmemorativos en el séptimo día después de la muerte de una persona es algo especialmente importante, pues, según la creencia, esto ayudará a que goce de una mejor vida en el más allá.

La cabecera de los diarios en su edición de hoy se imprimió en color blanco y negro, y los anuncios comerciales fueron reemplazados por frases como "expresamos nuestras condolencias por las víctimas, y rezamos por los sobrevivientes", o "que los fallecidos descansen en paz, y los supervivientes sean fuertes", informa Xinhua.

El diario 'Beijing News' publicó una fotografía en la portada que encuadraba solamente la mano de un alumno muerto en Mianzhu, sosteniendo un lápiz. Mientras, la portada del 'Beijing Times' estaba completamente pintada de negro y bajo la imagen de una vela, podían leerse las palabras "día de luto", escritas en blanco, seguidas de la cifra de fallecidos provocados por el devastador sismo.

Por otra parte, se han abierto libros de condolencias en el Ministerio de Asuntos Exteriores y en las embajadas y consulados chinos alrededor del mundo para que tanto diplomáticos como ciudadanos de otros países puedan expresar sus condolencias.

Cifras espectaculares

Las cifras que divulgan progresivamente las autoridades chinas, más de 32.477 muertos y 220.109 heridos seis días después del terremoto que asoló 100.000 kilómetros cuadrados en la provincia suroccidental de Sichuan, revelan una inmensa tarea de reparación de daños materiales y morales.

Además de cobrarse decenas de miles de vidas, el terremoto de Wenchuan (suroeste de China) causó importantes daños al patrimonio histórico mundial, arrasando numerosas estructuras del Sistema de Irrigación de Dujiangyan, considerada la obra hidráulica más antigua del planeta.

En las inmediaciones del lugar donde se encuentra este sistema, en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, se puede advertir que algunos de los templos que se construyeron para rendir homenaje al sistema, también con siglos de historia, están a punto de caerse, si no lo han hecho ya. La agencia oficial Xinhua confirmó los daños sufridos por el complejo de Dujiangyan, que se encuentra a orillas del río Min y era una de las principales atracciones turísticas de la zona, junto a las montañas de Qingchengshan (consideradas uno de los lugares de nacimiento del taoísmo).

Las autoridades de Sichuan, la provincia que más sufrió el fuerte terremoto del pasado 12 de mayo, señalaron que el seísmo causó graves daños en 45 monumentos culturales de primer orden (bajo protección estatal) y 59 bajo protección provincial.

En Dujiangyan, sin embargo, las prioridades por ahora son otras, ya que el lugar fue uno de los que más víctimas ha registrado. Las cifras siguen siendo provisionales pero se calculan miles de muertos, incluyendo los centenares de jóvenes que murieron al derrumbarse un instituto en Juyuan, pueblo de las afueras del municipio.

El sistema de irrigación y control de inundaciones del río Min se comenzó a usar hacia el siglo III AC, como solución a las continuas inundaciones que sufrían las poblaciones a orillas de esa corriente fluvial.

La idea de controlar el flujo del río fue mérito del gobernador Li Bing, todo un héroe local en Sichuan, quien ordenó la construcción de un dique para evitar las crecidas del río, especialmente fuertes en primavera con el deshielo de las montañas cercanas.

El dique, a diferencia de las presas convencionales, podía ser levantado temporalmente para permitir el paso a barcos militares, y costó, según los anales históricos, 100.000 piezas de plata. El sistema consiguió que dejaran de producirse inundaciones, probando ser un éxito, y además la mejor irrigación que permitió logró que la provincia de Sichuan fuera una de las más productivas del imperio chino. La UNESCO incluyó este lugar en su lista de Patrimonio Mundial en 2002.

Actualmente, las principales atracciones del lugar son el dique y el templo dedicado por los habitantes locales a Li Bing, templo que ha sido una de las estructuras del complejo que resultaron dañadas por el terremoto.

Río arriba hay una presa moderna, que no parece haber sufrido graves daños por los temblores de tierra, aunque se advierte que muchas losas de su pared han caído, así como la barandilla de hormigón que hay sobre ella.

En la zona afectada se encuentra otro de los bienes culturales en la lista de la UNESCO, la reserva natural de Wolong (hábitat de los osos panda), que al parecer no sufrió graves daños. Los cuidadores de los animales estuvieron varios días sin comunicación con el exterior, debido a los daños que el terremoto produjo en las telecomunicaciones.

Finalmente pudieron recuperar contacto e informar de que ninguno de los animales había sufrido daños y los cachorros habían sido llevados "a lugares seguros". El distrito de Wenchuan, epicentro del terremoto, es la base habitual de los viajeros que visitan Wolong, por lo que muchos turistas quedaron aislados tras el terremoto.


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