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Internacional

HONDURAS

Micheletti dice que en Honduras no ha habido golpe de Estado, sino "sucesión constitucional"

Los presidentes de la Alianza para las Américas retiran a sus embajadores en apoyo al derrocado Zelaya

Manuel Zelaya (c), junto a los presidentes de Nicaragua, Daniel Ortega (i), y de Venezuela, Hugo Chávez, ayer en Managua.
Micheletti dice que en Honduras no ha habido golpe de Estado, sino "sucesión constitucional"
jairo cajina/reuters

buenos aires. "Aquí no hubo un golpe de Estado sino una sucesión constitucional", se defendió ayer el presidente de facto de Honduras Roberto Micheletti, designado por el Congreso unicameral el domingo después de que las Fuerzas Armadas expulsaran al presidente Manual Zelaya a balazos de la residencia presidencial y lo sacaran del país.

"El Ejército fue benévolo al permitir que el ex presidente saliera del país, cuando en realidad tenía que haber entrado a la cárcel por los delitos cometidos", juzgó Micheletti en su insólita argumentación. El designado presidente provisorio se refirió así a la voluntad de Zelaya de avanzar con la polémica realización de una consulta no vinculante declarada ilegal por la Justicia.

 

"No hemos hecho nada ilegal", declaró Micheletti, e intentó tranquilizar al mundo, que mira con preocupación la interrupción del orden democrático en el país centroamericano. "Respetamos a todo el mundo y solo pedimos que nos respeten y nos dejen en paz porque el país se encamina a elecciones generales libres y transparentes en noviembre", subrayó.

 

Micheletti era compañero de ruta de Zelaya en el centroderechista Partido Liberal, hasta que el mandatario decidió un viraje a la izquierda. Desde entonces, se transformaron en rivales. Micheletti había competido en elecciones internas para ser candidato a la presidencia en noviembre por su partido, pero le ganó el vicepresidente de Zelaya, Elvin Santos, que competirá por el cargo. No obstante, el derrotado precandidato consiguió un premio consuelo: presidir Honduras en forma provisoria hasta los comicios.

 

Desde su posición como presidente del Congreso, y sin vicepresidente en ejercicio -Santos renunció para dedicarse a la campaña-, Micheletti quedó primero en la línea sucesoria. Pero para asumir, se requería la renuncia del presidente legítimo, un trámite que no se cumplió.

 

El presidente venezolano, Hugo Chávez, declaró ayer: "Derrocaremos" a Micheletti. El aludido expresó su preocupación por esas declaraciones. "Nos amenazan con invadir nuestro territorio, pero cada hondureño es un soldado que defenderá su patria. Nadie nos atemorizará", refutó al venezolano.

 

Precisamente Chávez, junto al presidente Rafael Correa (Ecuador), Daniel Ortega (Nicaragua) y el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, arroparon al destituido presidente de Honduras, Manuel Zelaya, quien a su llegada a Nicaragua dijo que está vivo por "una gracia de Dios".

 

Zelaya, que se encuentra en Managua participando en una reunión urgente de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), que exigirá sea restituido en su cargo, anunció además que regresará a Tegucigalpa para tomar posesión de su cargo "en el momento en que consideramos que debemos de hacerlo". "Estoy vivo por una gracias de Dios, honestamente se lo digo", manifestó Zelaya durante la inauguración de esa cumbre extraordinaria de la ALBA. En la misma, los países integrantes decidieron ayer retirar sus embajadores acreditados en Tegucigalpa hasta que se restituya en la Presidencia de Honduras a Zelaya.

 

Ayer, además, tras una noche con toque de queda, que no evitó que seguidores del presidente depuesto se mantuvieran frente a la Casa Presidencial, Tegucigalpa amaneció con una aparente tranquilidad y poca presencia de militares y policías en las calles, aunque sí en la sede del Gobierno.

 

Esta madrugada estaba previsto que el presidente Micheletti tomara juramento a su nuevo Gabinete, en un acto atrasado por un corte eléctrico.

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