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IRÁN

Los dos periodistas alemanes liberados por Irán llegan a Alemania

Los dos periodistas alemanes liberados por Irán, tras pasar 132 días en prisión, llegaron a Alemania en un avión especial acompañados por el ministro germano de Asuntos Exteriores.

Los dos periodistas alemanes liberados por Irán, tras pasar 132 días en prisión, llegaron esta madrugada a Alemania en un avión especial acompañados por el ministro germano de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, que fue a recogerles a Teherán.

Un portavoz ministerial confirmó que el avión aterrizó en el aeropuerto de Berlín-Tegel tras partir de la capital iraní, donde Westerwelle fue recibido poco antes por el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, y su colega persa, Ali Akbar Salehi. Este último negó categóricamente que la presencia de Westerwelle en su país se debiera únicamente a la puesta en libertad de los dos reporteros del dominical 'Bild am Sonntag' y aseguró que «el fin del viaje era tratar de importantes temas bilaterales e internacionales».

«No ha sido el día de las grandes negociaciones», comentó por su parte el jefe de la diplomacia alemana, el primero que visita Teherán en siete años, quien señaló que la visita espontánea le ha permitido conversar con su colega iraní.

La canciller alemana, Angela Merkel, expresó en Berlín su alivio y alegría ante la noticia de la liberación de los dos reporteros germanos, Marcus Hellwig y Jens Koch.

«Estoy muy contenta de que regresen por fin como hombres libres a Alemania», señaló la canciller al dominical 'Bild am Sonntag', que dedica varias páginas a agradecer los esfuerzos y apoyo de multitud de personas durante todo este tiempo.

Caso Ashtianí

Tras meses de intensas y duras gestiones diplomáticas, Alemania logró la liberación de los dos informadores, detenidos en Irán el pasado 10 de octubre cuando trataban de entrevistar al hijo de Shakiné Mohammadi Ashtianí, la mujer iraní acusada de adulterio que corre el peligro de ser lapidada.

Hellwig y Koch, que inicialmente fueron acusados de espionaje por las autoridades de Irán, fueron liberados este sábado de una prisión en Tabriz y se trasladaron seguidamente a Teherán para poco después iniciar el viaje de retorno a Alemania.

Horas antes de la liberación ambos reporteros, la agencia de noticias estudiantil Isna reveló que habían sido condenados a 20 meses de prisión, pena que había sido conmutada por una multa de 36.000 euros por violar la legislación de visados.

El pulso diplomático tomó una nueva dimensión cuando, a principios de 2011, la propia Ashtianí anunció ante medios iraníes que planeaba emprender acciones contra los dos informadores alemanes por haber tratado de entrevistar a su hijo y reclamó a la prensa extranjera que olvidara su proceso.

La mujer, de etnia azerí y 43 años, sugirió, incluso, que la acción de los extranjeros no hacía más que perjudicarla, en una declaración que la oposición iraní en el exterior considera "forzada". El caso de Ashtianí saltó a la arena internacional en verano de 2010, después de que su primer abogado denunciara que había sido acusada de adulterio e iba a ser condenada a morir lapidada.

La noticia desató una oleada de solidaridad mundial, que ha obligado al régimen iraní a mantener en suspenso la condena y ha destapado las discrepancias en el seno de la cúpula nacional. n septiembre, el presidente iraní ya afirmó que el proceso estaba en curso y que la sentencia no era firme.

Semanas después, el poder judicial insistió, no obstante, en que estaba demostrada la participación de la mujer en el asesinato de su esposo y que, por ello, sería ahorcada, ya que este delito prevalecía sobre el de adulterio.

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