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Los conservadores checos reanudan sus ataques contra el Tratado de Lisboa

Un grupo de senadores conservadores checos presentará un nuevo recurso ante el Tribunal Constitucional para intentar impedir que el Tratado de Lisboa entre en vigor, al tiempo que aumenta la presión sobre el presidente del país, Vaclav Klaus, para que ratifique el documento.

Un grupo de senadores conservadores checos presentará un nuevo recurso ante el Tribunal Constitucional para intentar impedir que el Tratado de Lisboa entre en vigor, al tiempo que aumenta la presión sobre el presidente del país, Vaclav Klaus, para que ratifique el documento.

Según informó Radio Praga, el grupo de senadores del Partido Democrático Ciudadano (ODS) quieren que el alto tribunal examine si el tratado vulnera las competencias nacionales. Ya el pasado noviembre, el Constitucional checo rechazó un primer recurso en ese sentido.

Además, la ex euro-parlamentaria liberal Jana Bobosikova anunció la semana pasada que está promoviendo en el Congreso otro recurso ante el alto tribunal, para el que precisa 41 firmas, y para el que confía contar con el apoyo del Partido Comunista.

La República Checa es el único país de la Unión Europea, junto a Irlanda, que aún no ha ratificado el Tratado.

El Parlamento sí aprobó el documento, con el apoyo a regañadientes de la mayoría de los diputados y senadores del euro-escéptico ODS, pero aún está pendiente de ratificación por el presidente Vaclav Klaus, que ha anunciado que no estampará su firma hasta que Irlanda se pronuncie en referéndum.

"Traición a la patria"

En ese sentido, varios expertos legales han animado al Gobierno a que obligue a Klaus a firmar el documento, mientras los socialdemócratas quieren inhabilitar al jefe del Estado mediante una denuncia por "inactividad" y por lo que consideran un delito de "traición a la patria".

El ministro para Asuntos Comunitarios, Jan Fülle, ha desestimado una acción judicial contra el presidente Klaus. Entre tanto, el primer ministro, Jan Fischer, ha reconocido que aumenta la presión de la UE sobre Praga para que ratifique el documento, que espera solo a la firma del jefe del Estado, Vaclav Klaus.

"Nos damos cuenta de que aumenta el nerviosismo en el extranjero. Pero tratamos de resolver el asunto de manera dialogada", señaló hoy Fischer al diario Hospodarske Noviny.

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