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1.300 muertos en Pakistán por las inundaciones

El país conmemoró ayer su día de la independencia más triste. Hoy recibe al secretario de la ONU, Ban Ki-moon.

1.300 muertos en Pakistán por las inundaciones
1.300 muertos en Pakistán por las inundaciones

Pakistán conmemoró ayer sin grandes fastos su día de la independencia más triste en mucho tiempo, con millones de personas necesitadas de ayuda urgente tras unas devastadoras inundaciones que han superado la capacidad de reacción de las autoridades. El primer ministro del país, Yusuf Raza Guilani, dijo que las peores inundaciones de la historia pakistaní han dejado hasta ahora 20 millones de personas desplazadas, número que sobrepasa los cálculos de Naciones Unidas, que cifró en 14 millones los damnificados.

"Pido a toda la nación que se una para ayudar a las víctimas de las inundaciones. No hay duda de que esta crisis no puede ser abordada solo por el Gobierno", declaró en un discurso televisado Guilani, según el canal privado "Express TV". "Las lluvias torrenciales y las devastadoras inundaciones han dejado a 20 millones de personas sin hogar y han destruido las cosechas, así como depósitos y tiendas de comida y redes de suministro energético por valor de miles de millones de dólares", dijo Gilani.

Las inundaciones en Pakistán, con más de 176 millones de habitantes, han causado ya 1.384 muertos y más de 1.600 heridos. Más de 730.000 casas han quedado destruidas, señaló Gilani.

El Ejecutivo había decretado horas antes la supresión de la mayoría de celebraciones oficiales, una forma de buscar austeridad en la conmemoración de la independencia de Pakistán, creado en el año 1947 como hogar para los musulmanes del subcontinente indio. "No hay nada que celebrar en medio de esta tragedia, es un día muy triste, para mostrar solidaridad con nuestros hermanos damnificados", se lamentó un ciudadano paquistaní, Naseem.

Ilustre visita

A Pakistán llega hoy el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien tiene previsto desplazarse en un solo día a algunas las áreas más afectadas por la catástrofe y se reunirá con altos cargos del Gobierno, según una fuente de la organización.

Pese al tiempo transcurrido desde el inicio de la crisis, las inundaciones continúan causando estragos, especialmente en las llanuras de Punjab (este) y Sindh (sureste), donde en algunas zonas las márgenes del río Indo se han desbordado hasta 30 kilómetros.

El cólera

Los organismos humanitarios han avisado de que unos seis millones de damnificados requieren ya ayudas urgentes, como cobijo, comida o atención sanitaria, aspecto este último fundamental para evitar la propagación de enfermedades como el cólera.

Aún no ha habido confirmación de brotes -ayer la ONU creó una falsa alarma con un supuesto caso en el norteño valle de Swat-, pero los socios del grupo de salud están ya tratando todos los casos de diarrea aguda como si fueran cólera "para no perder tiempo", informó un portavoz de Naciones Unidas, Maurizio Giuliano.

Las inundaciones, las peores de los últimos ochenta años en el territorio, son sólo el último de una larga cadena de trágicos acontecimientos que han llevado a Pakistán a ser considerado uno de los países más inestables del planeta, según los analistas. "El país no está nada bien. Hay crisis en el ámbito de la insurgencia, el gobierno, y en la economía. Las inundaciones se añaden a un escenario en que nadie parece tener una idea clara de cómo controlar la situación. Esto puede afectar mucho al futuro de Pakistán", expuso el analista político Cyril Almeida.

Aunque los titulares de Pakistán llevan actualmente el sello de la catástrofe natural, solo en las últimas dos semanas más de 80 personas murieron en una ola de violencia étnico-política en su mayor urbe, Karachi (sur), y los talibanes lanzaron una serie de certeros asesinatos selectivos en el noroeste.

Varios expertos hacen hincapié en que gran parte de los territorios anegados por las aguas, como el sur de la provincia de Punjab, Baluchistán (suroeste) o el conflictivo noroeste, son zonas muy depauperadas en las que el extremismo podría aún abrirse más camino si no hay una respuesta apropiada de las autoridades.

Huir tras paralizarse la operación de ayuda. Ciudadanos de Sha Jamal, cerca de Muzzaffagarh, en la provincia de Punjab, abandonan la zona tras suspenderse la ayuda como consecuencia de los saqueos.

Evacuaciones a la desesperada. Con sus animales como mayor posesión salían ayer de la localidad de Khangarh numerosas víctimas de las inundaciones registradas en Pakistán.

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