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CHINA

La revolución no prende en China

El Gobierno chino restó importancia a las últimas protestas y llamamientos a una «revolución del jazmín» siguiendo el modelo árabe.

La cúpula china se ve legitimada por el éxito económico del país. Grupos defensores de los derechos humanos condenaron ayer una «ola de detenciones» y la represión de los críticos del régimen, después de que los últimos llamamientos de protesta no pudieran sacudir el poder.

El Gobierno chino restó importancia a las últimas protestas y llamamientos a una «revolución del jazmín» siguiendo el modelo árabe. Y el portavoz del Ministerio del Exterior, Ma Zhaoxu, insistió en resaltar en Pekín los éxitos económicos del país.

Es una «voluntad común» continuar la senda del «socialismo de tinte chino» y garantizar la estabilidad, señaló. «Nadie puede hacer tambalear nuestra determinación», dijo Zhaoxu, que rechazó sin embargo responder a preguntas concretas sobre las protestas.

Tras la intervención masiva de las fuerzas de seguridad el fin de semana, grupos internacionales defensores de los derechos humanos criticaron los encarcelamientos y la persecución de activistas de los derechos civiles. «Esa ola de detenciones es muy intranquilizadora y parece una reacción temerosa a los sucesos en el norte de África», dijo el director de Amnistía Internacional, Sam Zarifi. «El Gobierno chino cree sencillamente que puede encerrar a todos solo por pensar en hacer alguna crítica», añadió.

En Pekín, Shanghai y otras ciudades, numerosas personas siguieron el domingo una convocatoria en internet para manifestarse emulando las revueltas árabes. El llamamiento a una «revolución del jazmín» fue acompañado de exigencias de libertad y reformas. La cúpula china reaccionó con un gran despliegue de las fuerzas de seguridad e incrementó la persecución de los activistas.

Más de una docena de conocidos abogados defensores de los derechos humanos fueron detenidos, puestos bajo arresto domiciliario o bajo una estricta vigilancia, informó Amnistía Internacional.

Internet sufrió también ayer una fuerte censura, con la desaparición de palabras de búsqueda como revolución del jazmín, Egipto o Mubarak. A las preguntas sobre el bloqueo de internet, el portavoz del Ministerio aseguró no saber nada. Internet es un servicio «abierto» en China y se administra según la ley, señaló.

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