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Internacional
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ORIENTE PRÓXIMO

La ONU acusa a Israel y Hamás de crímenes de guerra durante la última ofensiva en Gaza

Los países europeos se mostraron divididos ante la resolución del Informe Goldstone. Francia y el Reino Unido no votaronEl asunto será elevado al Consejo de Seguridad si en seis meses las dos partes no abren investigaciones creíbles de las muertes

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU aprobó ayer un informe que condena a Israel y al movimiento islámico Hamás por haber cometido crímenes de guerra durante la ofensiva israelí del pasado año en el territorio ocupado de Gaza.

 

De los 47 países que forman el órgano de Naciones Unidas, 25 apoyaron la resolución sobre el Informe Goldstone, seis la rechazaron, 11 se abstuvieron y cinco no votaron. Solo los países islámicos, africanos y no alineados dieron un 'sí' unánime al texto, que contó también con el apoyo de algunos países latinoamericanos, mientras que los europeos votaron divididos.

 

Los patrocinadores del texto solo consiguieron 25 apoyos a una resolución que solicita que se cumplan las recomendaciones de la misión investigadora de la ONU sobre lo acontecido en la ofensiva israelí en Gaza, en diciembre y enero pasados. Dicha misión fue liderada por el prestigioso juez sudafricano Richard Goldstone que concluyó que tanto Israel como Hamás habían cometido crímenes de guerra en un conflicto que provocó la muerte de 1.400 palestinos y de 10 israelíes.

 

La resolución también condena a Israel por no colaborar con esa investigación y establece que, si Israel y Hamás no han abierto investigaciones creíbles sobre esos crímenes de aquí a seis meses, el asunto debe ser elevado al Consejo de Seguridad de la ONU. Este último, a su vez, deberá decidir si transmite el caso al fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI).

 

Además, la resolución establece que la Asamblea General de la ONU, su secretario general, Ban Ki-moon, y la alta comisionada para los Derechos Humanos, Navi Pillay, velen por que las recomendaciones se apliquen.

Muestra de flexibilidad

La Organización de Países Islámicos, patrocinadora del texto, incluyó en el último momento una modificación para que la resolución fuese más amplia y buscase que todas las violaciones de Derechos Humanos -y no solo las cometidas por Israel- sean perseguidas y juzgadas, un gesto que presentaron como una muestra de flexibilidad de su parte.

 

Votaron a favor del texto los miembros del Consejo que forman parte de la Organización de la Conferencia Islámica, del Movimiento de los No Alineados, del Grupo Africano, del Grupo Árabe y del Movimiento de los No Alineados.

La rechazaron tajantemente Israel y Estados Unidos, por considerarla desequilibrada, anti-israelí y perjudicial para el proceso de paz en Oriente Próximo.

"No habrá paz sin Justicia"

Estos argumentos fueron rechazados por los patrocinadores de la resolución que, parafraseando al juez Goldstone, sostuvieron que "no habrá paz sin Justicia".

 

"La resolución no condena a Israel ni a Hamás, sino que defiende el derecho internacional humanitario y busca que todos los asesinos, sean del lugar que sean, no queden fuera (del alcance) de la Justicia, ni impunes", justificó el embajador palestino, Ibrahim Khreishé.

 

Este argumento convenció en parte a los países latinoamericanos miembros del Consejo, pero no a los europeos, que se mostraron una vez más divididos y ambivalentes. Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Cuba y Nicaragua votaron a favor, y se abstuvieron México y Uruguay.

 

No obstante, los latinoamericanos que apoyaron la resolución dejaron claro que esperan que las partes realicen investigaciones internas antes de que el asunto se traslade a los diferentes órganos de Naciones Unidas.

 

De los europeos se abstuvieron Bélgica, Noruega y Eslovenia; y se opusieron Eslovaquia, Holanda, Hungría e Italia. Francia y el Reino Unido, que habían pedido más tiempo para poder decidir su voto, prefirieron no votar.

Ambos países son miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, a donde eventualmente podría llegar la petición de solicitar a la CPI que investigue lo sucedido en la ofensiva de Gaza.

 

Por otro lado, Egipto ha retrasado la firma del acuerdo para la reconciliación de los dos principales movimientos palestinos, Al Fatah y Hamás, debido a que han surgido "nuevas complicaciones", según anunció ayer una fuente oficial egipcia, que hizo referencia a la creciente tensión entre ambos grupos por la postura del presidente palestino, Mahmud Abás, respecto al informe de la ONU en el que se critica la ofensiva que llevó a cabo Israel el invierno pasado contra la Franja.

 

El Cairo había programado la ceremonia de firma del acuerdo para el próximo 25 de octubre. La fuente dijo que aún no se ha fijado una nueva fecha. "Egipto ha pensado que es mejor posponerlo hasta que haya un ambiente adecuado", explicó.

 

Abás ha admitido que su Gobierno se equivocó al permitir que se retrasase la votación que finalmente se realizó ayer en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, y en la que se ha aprobado el conocido como Informe Goldstone. Otra fuente egipcia dijo, respecto a la mediación de su país entre las facciones palestinas, que la labor comenzó hace más de un año.

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