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Internacional

RUSIA

La oenegé en la que trabajaba Estemirova acusa del crimen al presidente checheno

Kadirov señala que el asesinato de la activista busca enlodar al pueblo de Chechenia. El presidente ruso lo califica de "provocación" e intento de los autores de "demostrar fuerza".

La organización rusa de Derechos Humanos Memorial responsabilizó ayer al presidente de Chechenia, Ramzan Kadirov, del asesinato el miércoles en el Cáucaso de su activista Natalia Estemirova. "Sé a ciencia cierta quién es el culpable del asesinato de Natasha (diminutivo de Natalia) Estemirova. Todos conocemos a este hombre. Se llama Razman Kadirov y es el presidente de la República de Chechenia", declaró el director de Memorial, Oleg Orlov.

Estemirova, que documentaba los secuestros, ejecuciones sumarias, torturas y otros abusos contra civiles en el Cáucaso, fue secuestrada en Grozni, capital chechena, y su cuerpo fue hallado cerca de una carretera en la vecina república rusa de Ingushetia.

Asesora del Defensor del Pueblo checheno y miembro de la comisión de control social de las instituciones penitenciarias, Estemirova había tenido numerosos encontronazos con Kadirov, el autoritario líder caucásico. "Ramzan había amenazado a Natalia, la ultrajaba, la consideraba su enemiga personal. No sabemos si él mismo ordenó (el asesinato) o lo cometieron sus subordinados para ganarse su aprecio", señaló Orlov.

En su opinión, "al presidente (de Rusia, Dmitri) Medvedev, por lo visto, no le importa tener a un asesino como dirigente de una república del país".

Según Orlov, el Defensor del Pueblo checheno, Nurdi Nujazhiev, con el que trabajaba la activista, confesó recientemente a Memorial que el último informe de Estemirova sobre los secuestros y ejecuciones sumarias había provocado las iras de los dirigentes de la república.

Terrorismo de Estado

"Llamemos las cosas por su nombre. En Rusia hay terrorismo de Estado. Conocemos los asesinatos que se cometen en Chechenia y fuera de sus límites. Matan a los que cuentan la verdad y critican al poder. Los que mataron a Natasha querían impedir la difusión de información verídica sobre Chechenia", sentenció Orlov.

Otros activistas comentaron que el asesinato de Estemirova, quien documentaba los crímenes de guerra independientemente de quiénes eran sus autores, lo podían haber cometido tanto hombres de Kadirov, como los Servicios Secretos o militares rusos o bien los extremistas islámicos.

El propio Kadirov, quien también ha sido relacionado con el asesinato de la periodista Anna Politkovskaya, dijo que el secuestro y asesinato de Estemirova tiene como objetivo enlodar al pueblo checheno e ingush a los ojos de Rusia y la comunidad mundial.

"Aquellos que organizaron y llevaron a cabo este terrible crimen son para nuestro pueblo una amenaza incluso mayor que la de los terroristas y 'wahabíes', que derraman la sangre de miles de personas inocentes", declaró.

Además, el líder checheno agregó que "algunas fuerzas no quieren asumir que en Chechenia acabaron las acciones bélicas y se restableció la paz y el orden".

Por su parte, Medvedev elogió a la activista y periodista y aseguró que su muerte "no quedará impune". Tras celebrar un encuentro con la canciller alemana, Angela Merkel, en Oberschleissheim, Medvedev afirmó que Estemirova "hizo cosas buenas" y "dijo la verdad", pese a que en ocasiones se expresara "de forma dura".

"Asesinato profesional"

"Ha sido un asesinato profesional", indicó el presidente ruso, quien calificó el crimen de "provocación" e intento de los autores de "demostrar fuerza". Destacó que "el caso se investigará y se aclarará, de acuerdo a las leyes rusas". La UE condenó el crimen y llamó a las autoridades de su país a investigar concienzudamente los hechos y llevar a los responsables ante la Justicia.

También Amnistía Internacional lo condenó y consideró que es "consecuencia de la impunidad que persiste con el beneplácito de las autoridades rusas y chechenas". Mientras, la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, pidió que la investigación sea exhaustiva, transparente e independiente. "Este caso pone de relieve una vez más la necesidad de que los Gobiernos se esfuercen más por proteger a los defensores de los Derechos Humanos", dijo.

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