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DINAMARCA

La lucha contra el cambio climático empieza en casa

La lucha contra el cambio climático empieza en casa y en los edificios, donde se consume el 41% de la energía de la Unión Europea (UE) y donde se puede ahorrar, en cada uno de ellos, hasta 11,2 toneladas de emisiones de dióxido de carbono (CO2) anuales.

 

El respeto al medio ambiente y la salud de uno de sus hijos es lo que impulsó hace un año a la familia Schav a trasladarse al municipio de Stenlose, a unos 30 kilómetros de Copenhague, donde construyó una casa con muy bajo nivel de emisiones de CO2.

 

El barrio de Egernhauen, en el municipio de Stenlose, tiene en perspectiva un total de 750 casas (ahora hay 350 construidas) distribuidas en una superficie de 76 hectáreas. Su particularidad reside en que desde 2003 solo se pueden construir casas con un consumo máximo anual para calefacción y agua caliente de 35 kilovatios por hora. Y no solo eso: deben tener un mínimo de tres metros cuadrados de paneles solares, recoger el agua limpia de la lluvia para sanitarios y lavavajillas, no pueden utilizar en su construcción ni PVC ni conglomerado y deben construirse con unos requisitos de aislamiento que superan incluso a los que se utilizan en el resto de Dinamarca.

 

Pero hay más: debe haber un sistema de ventilación que permita la renovación total del aire cada dos horas, aire reutilizable en un 95%, y debe tener un sistema de calefacción radiante calentado con gas natural. Por ello, la señora Schav y su marido decidieron gastarse 450.000 coronas danesas (60.000 euros) para construirse una casa de 125 metros cuadrados en este municipio ecológico y mejorar su nivel de vida.

"El traslado ha sido una experiencia tremendamente positiva: hacemos algo bueno para el medio ambiente y mi vida social ha mejorado sensiblemente al vivir en un barrio tan pequeño", dijo la señora Schav a un grupo de periodistas españoles que la visitaron. Además, el asma que sufría uno de sus hijos ha mejorado gracias, según su opinión, a la bomba que posibilita la renovación cada dos horas del aire de la casa.

 

La construcción de una casa como esta cuesta entre un 5 y 10% más, pero lo que se gasta de más se recupera en pocos años gracias al menor consumo energético. En conjunto, las casas de este barrio de Stenlose ahorran al medio ambiente 630 toneladas de C02, equivalentes a 400.000 litros de petróleo y, comparadas con los edificios convencionales, ahorran 22.000 metros cúbicos de agua por año, 58 toneladas de PVC y 200 toneladas de conglomerado de madera.

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