Despliega el menú
Internacional
Suscríbete

FRANCIA

El paro francés afecta a los trenes en España

La circulación de trenes internacionales desde Barcelona se ha visto perjudicada. Los sindicatos convocan un nuevo paro general para el 19 de octubre.

Grupos de estudiantes parisinos protestan durante la jornada de huelga general en Francia contra la reforma de las pensiones
La huelga francesa afecta las conexiones con España
EFE

La convocatoria de paro laboral en Francia contra el retraso de la edad de jubilación, que empezó el lunes y se ha prolongado hasta el viernes a las 8 de la mañana, afecta a la circulación de trenes internacionales que enlazan España con Francia, Italia y Suiza, según ha informado Renfe.

Para este jueves, el Talgo Barcelona-Montpellier y viceversa ha quedado suprimido en todo su recorrido, al igual que el Trenhotel Barcelona-Milán, el Trenhotel Barcelona-Zurich y el Trenhotel Barcelona-París y viceversa. El Talgo Mare Nostrum Montpellier-Cartagena iniciará su recorrido en Portbou. Los viajeros del tramo Montpellier-Portbou serán trasladados por carretera desde su origen hasta Figueres.

Por su parte, el Talgo Lorca-Montpellier finaliza su trayecto en Portbou, y los viajeros del tramo Portbou-Montpellier serán trasladados por carretera desde Figueres hasta su destino.

Para el viernes, el Talgo Mare Nostrum Montpellier-Cartagena iniciará su recorrido en Portbou, y los viajeros del tramo entre la ciudad francesa y Portbou serán trasladados por carretera desde su origen hasta Figueres.

Ambos días, los trenes de Media Distancia de la línea Barcelona-Girona-Portbou-Cerbre inician y finalizan su recorrido en Portbou. Renfe ha establecido como medida de postvenda el reembolso del 100% del importe del billete para los clientes que desistan de su viaje o cambien la fecha sin coste para los viajeros que se decidan por esta opción.

Nueva huelga general

Los sindicatos franceses han convocado una nueva jornada de huelga para el próximo martes, en torno a la fecha de la probable votación en el Senado del proyecto del Gobierno francés.

Será la séptima jornada de huelga contra el plan de retrasar de 60 a 62 años la edad mínima de jubilación y de 65 a 67 la edad para cobrar el total de la pensión. A ellas se suman varias jornadas de manifestación, como la que del próximo sábado, una forma de convocatoria en fin de semana para no penalizar a los trabajadores con la pérdida de un día de salario.

La última convocatoria, que tuvo lugar el pasado martes, reunió a 3,5 millones de manifestantes en las calles de París, según los datos de los sindicatos, a 1,23 millones según el Gobierno. En cualquier caso se trata del mayor número de manifestantes de todas las convocatorias, que comenzaron en marzo pasado.

El movimiento en contra del retraso de la jubilación se ha radicalizado en los últimos días, después de que algunos sindicatos convocaran paros indefinidos, que están siendo parcialmente seguidos en la compañía estatal de ferrocarriles y en las refinerías.

Las principales organizaciones sindicales (CGT, CFDT, FO, Unsa, CFTC, Solidaires, FSU, CFE-CGC) se reunieron hoy en París para decidir el futuro del movimiento y pidieron a los senadores "que no adopten esta reforma injusta".

El Senado tiene previsto aprobar durante la semana próxima, quizás el miércoles, 20 de octubre, una reforma que los diputados ya votaron el pasado 15 de septiembre.

El movimiento sindical contra la reforma de las pensiones ha recibido en los últimos días el apoyo de miles de estudiantes, que participaron masivamente en la manifestación del pasado martes y que, desde entonces, han perturbado el desarrollo normal de las clases en centenares de institutos y algunas universidades. Las organizaciones estudiantiles, además, han llamado a participar en las futuras convocatorias de los sindicatos.

Diez de las doce refinerías del país están paradas, lo que amenaza con provocar problemas de abastecimiento de combustible, según los sindicatos, un extremo negado por el Gobierno, que asegura que tiene reservas para un mes si no cunde el pánico entre los automovilistas y no se multiplican las compras por precaución.

Los sondeos aseguran que el 54% de los franceses es favorable a una huelga indefinida como la que paralizó el país en 1995 e hizo que el gobierno de Alain Juppé renunciara a reformar las pensiones.

Etiquetas