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WIKILEAKS

Assange, en prisión hasta el 14 de diciembre

El fundador de Wikileaks acudió voluntariamente a una cita en una comisaría de Londres. La Justicia sueca le acusa de cargos de agresión sexual contra dos mujeres.

Julian Assange llega a un hotel del centro de Londres para dar una conferencia de prensa, el 23 de octubre.
Assange, en prisión hasta el 14 de diciembre
LEON NEAL/AFP

Julian Assange, el fundador de la polémica página web Wikileaks, permanecerá en prisión preventiva en el Reino Unido hasta el próximo 14 de diciembre, según ordenó ayer un tribunal londinense. Allí continuará luchando contra su extradición a Suecia, según indicaron fuentes judiciales.

Un tribunal londinense ordenó que Assange permanezca en prisión preventiva hasta el 14 de este mes, fecha para la que fijó la próxima vista del proceso para su extradición a Suecia, donde se le acusa de cargos de agresión sexual.

El juez Howard Riddle del tribunal de Magistrados de Westminster rechazó la petición de la defensa para que concediera la libertad bajo fianza a Assange, australiano de 39 años.

La negativa del magistrado se basó en el argumento presentado por la fiscal Gemma Lindfield referente tanto a los riesgos de incumplimiento por parte del acusado como a la propia seguridad del director de Wikileaks, que en las últimas semanas ha publicado miles de documentos secretos del Departamento de Estado de Estados Unidos.

Con aspecto tranquilo y pálido, el acusado aseguró ayer ante el tribunal que luchará contra su extradición a Suecia, ya que, según indicó también su abogado, Mark Stephens, teme que desde ahí pueda ser entregado a Estados Unidos, donde algunos políticos de ese país han llegado a pedir su ejecución.

En una vista que duró una hora y que estuvo rodeada de gran expectación mediática, Lindfield, representante legal de las autoridades suecas en este proceso, detalló ante el magistrado los cuatro cargos de agresión sexual contra dos mujeres que supuestamente cometió Assange el pasado mes de agosto en Suecia.

"Falta de pruebas"

El letrado John Jones, del equipo legal del australiano, recordó que con anterioridad un fiscal de Estocolmo había desestimado el caso por "falta de pruebas" para que, posteriormente, un nuevo fiscal lo "resucitara" en una ciudad diferente, Gotemburgo.

"Bajo tales circunstancias", añadió Jones, su cliente se resistía a la extradición por considerarla una medida "desproporcionada".

Por su parte, el juez Riddle observó que las acusaciones eran "extremadamente graves", aunque reconoció que no se tienen suficientes detalles.

"Si son ciertas, nadie podría argumentar que hay que conceder la libertad bajo fianza al defendido -explicó el magistrado-, pero, si son falsas, (Assange) sufre una enorme injusticia si se le mantiene bajo custodia. En este momento, la naturaleza y alcance de las acusaciones no se conocen".

A la salida del tribunal, ante decenas de periodistas, el abogado de la defensa, Mark Stephens, adelantó que volverá a presentar una nueva solicitud de libertad bajo fianza para su cliente y confió en la "imparcialidad de la Justicia británica".

Stephens, que aseguró que Wikileaks "continuará filtrando documentos" pese a la detención de su fundador, reiteró su convencimiento de que existe una "motivación política" detrás de este proceso y dudó de la "solidez de las acusaciones", que calificó de "muy frágiles".

El caso ha desatado una enorme atención mediática y numerosos periodistas, cámaras de televisión y fotógrafos custodiaron ayer la entrada del tribunal, donde también se congregó un grupo de simpatizantes de Assange con pancartas de apoyo.

Apoyo de Ken Loach

Nombres conocidos como el cineasta británico Ken Loach, el veterano periodista australiano John Pilger, defensor de los derechos humanos, o la millonaria Jemima Khan, hermana del diputado 'tory' Zac Goldsmith, implicada en causas sociales, ofrecieron avalar la fianza de Assange.

Loach, que ofreció la cantidad de 20.000 libras (23.735 euros), al igual que Pilger, en concepto de fianza, calificó el trabajo realizado por Julian Assange de "servicio público".

Por su parte, Pilger, que se declaró amigo personal del acusado, a quien dijo tenerle "en una gran estima", consideró "absurdos" los cargos presentados contra él en Suecia y recordó también que "ya fueron así valorados por un fiscal allí cuando se desestimó el caso hasta que intervino un político".

Stephens dijo que el juez "está impresionado por el hecho de que un cierto número de personas estuvieran dispuestas a defender a Assange".

Según el abogado, estas personas "son solo la punta del iceberg". "Esto va a ser como un virus, muchas personas darán un paso para presentare como garantes de Assange (porque) mucha gente cree que es inocente, yo incluido", apuntó Stephens, para quien muchos piensan "que esta acusación está políticamente motivada".

Assange acudió ayer de forma voluntaria a una cita con agentes de la unidad de extradición de Scotland Yard en una comisaría de Londres, después de que el Reino Unido recibiera el lunes una orden europea de detención emitida por la Fiscalía de Suecia para interrogarle.

Desde Estocolmo, la fiscal sueca encargada del asunto, Marianne Ny, señaló que el caso por abusos sexuales y violación contra el fundador de Wikileaks es un asunto personal y no tiene nada que ver con el trabajo de su página web de publicar documentos confidenciales estadounidenses.

"Quiero dejar claro que no he sido objeto de ningún tipo de presión, política o de otro tipo", afirmó la fiscal en un comunicado, después de que Assange fuera detenido ayer en Londres.

"Los fiscales suecos son completamente independientes en su toma de decisiones", apuntó.

En declaraciones en rueda de prensa en Gotemburgo, citadas por el diario local 'Aftonbladet', Ny dijo también que no hay nada que indique que exista un complot contra Assange. "La investigación penal no tiene nada que ver con Wikileaks, le afecta personalmente a él", añadió.

Ninguna orden a EE. UU.

En respuesta a la pregunta de si Estados Unidos también ha solicitado a Assange, la fiscal, citada por la radio sueca, indicó que "no hay ninguna autoridad extranjera que haya pedido ser informada. Solo periodistas y personas particulares han pedido información". "No he dictado una orden de arresto europea para que sea entregado a Estados Unidos", aseguró.

Por otro lado, Wikileaks tuvo que trasladar forzosamente la pasada semana su servidor a Suiza tras ser retirado de las compañías de internet estadounidenses.

El portal, según el abogado Mark Stephens, está siendo objeto de "un enorme número de ciberataques" por haber difundido en los últimos días el contenido de miles de documentos clasificados de Estados Unidos con información confidencial sobre mandatarios y gobiernos de diferentes países.

Tras conocerse el arresto de Assange, el ministro de Asuntos Exteriores italiano, Franco Frattini, sostuvo que "ya era hora" de que el "cerco internacional tuviera éxito" con Assange.

Según informó el diario 'Corriere della Sera', Frattini subrayó que Assange ha "hecho daño a las relaciones diplomáticas internacionales" y que espera que sea "interrogado y procesado como establecen las leyes".

Desde España, el diputado de IU en el Congreso, Gaspar Llamazares, cuestionó la detención del fundador de la Wikileaks, pues considera que se trata de "matar al mensajero". "Suena fatal", comentó.

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